domingo, 11 de diciembre de 2011

Presentación del documental -homenaje "Lisandro Guarcax. Ri Ak'u'x Nikotz'ijan"


Amigos, amigas:

Hace más de un año que asesinaron a Tat Lisandro Guarcax González,
en octubre del pasado año miles de voces se unieron en un canto por la vida.

Este es nuestro pequeño homenaje a su espíritu y legado,
este es nuestro modo de decirles GRACIAS.

Los esperamos con un abrazo el domingo 18 a las 10 de la mañana en Tzompantli (Sumpango)

    Grupo Sot'zil
    Movimiento Ri Ak'u'x

sábado, 12 de noviembre de 2011

Sonidos ancestrales

Por Jorge Sierra

El lunes 31 fue el día para escuchar nuevas estéticas sonoras.

Con motivo del LXVI Aniversario de la Carta de las Naciones Unidas, en la Gran Sala del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, fueron presentados el grupo guatemalteco Sotz’il, y después a la banda de la compositora y cantante de Noruega, Mari Boine. Esta fue la oportunidad de redescubrir a un grupo que lleva casi un año en busca de recuperarse tras el asesinato de su fundador y líder, Leonardo Lisandro Guarcax, y luego de conocer en vivo a una artista con fuertes credenciales internacionales, que manifiesta el sentir del pueblo sami.

Sotz’il, mostró esta vez su lado enteramente musical. A base de una instrumentación autóctona, como la marimba, flautas, silbatos, caparazón de tortuga, concha de caracol, tun, tambores, raspador y otros, con la que presentaron piezas como, Sik’ini’k, Ajkun, Jom Kamasotz, Q’ojom, Xul kej y Ch’a’oj. En ellas, uno descubre esa fuerte base de la percusión. Ahora bien, las composiciones responden a otra estructura. Aún no tan occidentalizada y eso es algo que se le debe valorar pero también entender. No se debe comparar con algo conocido. Sucede que se inspiran en los sonidos de su entorno de vida, desde melodías de marimba que nacen en caseríos hasta los sonidos de pájaros o de esos que arrebata el viento de algún lugar. Todo, abordado con la complejidad de emociones, aspiraciones y prácticas espirituales que les embarga. En suma, es música neomaya, por tanto con voz genuina, introspectiva y atmosférica. Hay que seguir de cerca a este grupo, que no parece dar muestras de fatiga ni de rendición creativa.

En cuanto a Mari Boine, tomó mucho del nuevo álbum "Áiggi Askkis - An Introduction To Mari Boine". Su voz amable, con gorjeos norgermánicos que con falsetto y efectos sonoros suena espectral o misterioso y milenario. Y unas armonías originales que guardan nexos con sus raíces étnicas y las del jazz, rock y música electrónica, sin dejar de lado el folk acústico. Si bien tanto cantante, como trompetista (Gunnar Halle), bajista (Kjetil Dalland) y guitarra eléctrica (Roger Ludvigsen) echaron mano de efectos de pedal, eso sirvió para ampliar la paleta sonora y beneficiarse de los tambores tan diversos como efectivos de Aage Gunnar. Esta fue la ocasión para escuchar y conocer directamente a esta cantante y sentir de frente una música original, poderosa y sorpresiva.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Cae presunto asesino, es de la Banda “Los Pujujiles”

Por Isabel Juárez

Andrés  Ramos Pérez, de 23 años, fue detenido este martes a las 6:15 horas por el Comando Antisecuestros de la División Especializada de Investigación Criminal (DEIC) de la Policía Nacional Civil, en el Callejón Tzutujil, del municipio de Panajachel, Sololá en cumplimiento a una orden de aprehensión por los delitos de plagio y/o secuestro y asesinato.

Según las investigaciones policiales, Ramos Pérez, formaba parte de la estructura criminal "Los Pujujiles", sindicados de una serie de secuestros y asesinatos en el área de Sololá, operando durante las horas con mayor neblina en las carreteras en las cuales colocaban obstáculos para detener a sus víctimas, cubriendo desde el kilómetro 90 al 190 de la ruta Interamericana.

Ramos Pérez, está vinculado directamente al caso del secuestro y asesinato del profesor y artista maya kaqchikel Leonardo Lisandro Guarcax González, el pasado 25 de agosto de 2010, pues se cree que es la persona que ejecutó la muerte de este líder comunitario.



El cuerpo torturado de Guarchax González fue encontrado entre unos matorrales luego de que los maleantes procedieron a negociar su rescate, pero al no lograr la cifra deseada cancelaron la negociación y decidieron asesinarlo. 

Según las investigaciones, Ramos Pérez era el supuesto negociador, la voz encargada de contactar a las familias de las víctimas y negociar la cantidad de dinero para el rescate. Estos datos fueron gracias al análisis técnico científico de expertaje de telefonía celular y acústica forense, del cual se contrapone la voz negociadora contra la voz del hoy detenido para una comparación. 

Capturas anteriores vinculadas a esta banda criminal 

Según las investigaciones, el primer registro de secuestro en el área de Sololá se tiene desde el 18 de julio de 2010 cuando plagiaron a ocho personas, desde ese momento se inicia el seguimiento de varias pistas y lograr diferentes capturas de varios de sus miembros. 

Las capturas de Los Pujujiles” se iniciaron desde el 10 de diciembre de 2010 cuando agentes de la PNC de la Comisaría 72 de Sololá, lograron la captura de tres hombres en el kilómetro 121 de la Ruta Interamericana, entrada a  Sololá. 

Siendo los detenidos, dos hermanos y un sobrino identificados como Santiago Cúc Pecher, de 48 años, a quien se le sindicó de ser el jefe de la banda, los otros detenidos fueron Bartolo Cúc Pecher, de 35 años y Víctor Manuel Cúc Quiej, de 26 años. 

Para el 3 de febrero del año en curso, el Comando Antisecuestros efectuó la captura de otros miembros de esta banda, siendo estos Jorge Antonio Morales Mendoza, de 36 años, en Puerto San José, Escuintla; Manuel Cúc Sotoy, de 32, en la aldea Los Encuentros, así como de Eusebio Tuy Taniel, de 25 Panajachel, ambos en Sololá. A Morales Mendoza se le decomisaron Q35 mil en efectivo, supuestamente producto de un rescate. 

Los tres capturados fueron sindicados por los delitos de plagio o secuestro y asociación ilícita y conspiración.  

El 10 de febrero se capturó a Francisco Morales Saput, de 33 años, en La Terminal, zona 4, de la ciudad capital, en seguimiento a las investigaciones alrededor de esta estructura criminal. 

En el mes de marzo del presente año, el día 7, se reporta la captura de los hermanos Juan Quiejú Quiejú, de 29 años, Miguel Quiejú Quiejú, de 24 y Antonio Bocel Cosigua, de 30, originarios de la Aldea Pujujil II, en Sololá.

Durante el año 2010, en el departamento de Sololá se reportaron 24 casos de secuestro, de los cuáles el Ministerio Público sospecha que la menos nueve fueron realizados por “Los Pujujiles”. De estos 24 casos se tiene como saldo 33 víctimas de las cuales 18 eran hombres y 15 mujeres, además de haber asesinado al menos ocho personas.

Según las investigaciones policiales el modus operandi era retener a las víctimas en terrenos baldíos durante varios días, al mismo tiempo que pedían entre Q500 y Q75 mil por el rescate de los plagiados. 

Esta banda tenía varias características criminales, una era amarrar las manos de sus víctimas, torturarlas y asfixiarlas, hasta casi ocasionarles la muerte, y así lograr la información financiera de su familia. De esta manera fijaban la cantidad para luego comunicarse con la familia y exigir el rescate, la comunicación se hacía a través del teléfono celular de la misma víctima. Otra característica era que luego dar el monto del rescate, podían rebajar la cifra hasta en un 80 por ciento. 

Algunas de sus victimas 
Leonardo Lisandro Guarcax, fue secuestrado en horas de la tarde del 25 de agosto de 2010, por quien solicitaron un rescate el cual no se logró negociar, debido a esto fue torturado, asesinado y su cuerpo abandonado a orillas de la carretera interamericana en la jurisdicción de Los Encuentros, Sololá.

El caso de Guarcax fue condenado por artistas, organismos nacionales e internaciones debido a que era un reconocido maestro y director de una escuela pública en la Aldea El Tablón, Sololá, además de ser fundador y coordinador del Grupo Sotz’il, un proyecto artístico que se dedica a la investigación mediante la música, la danza, la pintura, la poesía, el idioma  y el teatro, fundamentada en la ciencia y la memoria ancestral kaqchikel.

Guarcax junto a Sotz’il contó con más de 500 presentaciones artísticas y diversas charlas, tanto en Guatemala como en festivales en Honduras, El Salvador, México, Venezuela y Francia. Su última presentación individual fue un conversatorio en Noruega días antes de su secuestro.

Otro caso importante también fue el secuestro y posterior asesinato de los esposos Mario Rolando Granados Zavala de 38 años y Evelyn Marleny Melgar, quienes se dedicaban al comercio. Fueron asesinados luego de no lograr el monto del rescate y sus cuerpos enterrados en el Caserío El Mirador de la Aldea Pujujil II de Sololá, luego de una exhumación el pasado 16 de febrero del presente año, se buscaba recabar evidencias para fortalecer el caso en los tribunales de justicia.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Grupo sololateco Sotz’il, impresiona

Por Armando Bendaña
Diario Prensa Libre, 6 de noviembre de 2011
“Estaban entonces cerradas las puertas de donde hubimos de venir. Un murciélago guardaba las puertas de Tulán mientras éramos engendrados y mientras se nos entregaban nuestros equipajes en la oscuridad de la noche. ¡Oh, hijos nuestros!”, Memorial de Sololá.
Con ocasión de la presencia en el país de la cantante aborígen noruega Marie Boine, (pueblo sami), su embajada organizó un concierto en el Teatro Nacional, donde compartió tablas con el grupo Sotz’il, integrado por jóvenes originarios del cantón El Tablón, Sololá.

Ancestral riqueza

Con el escenario vacío y sin una flor que adornara su soledad, inició su actuación el grupo sololateco la noche del 31 de octubre recién pasado.

Con acierto interpretaron música de su ancestro germinal; investigada, recuperada y creada por ellos. Música con sello de autenticidad, sabiduría de los abuelos.


Con buena presencia escénica, ataviados con sacos adornados por murciélagos —sotz’il, nahual de los kaqchikeles y símbolo de Sololá—.

Utilizan amplia variedad de instrumentos musicales; pitos de hueso, de barro, de caña, ocarinas, tamborón, tun, timbales de barro, marimba tradicional, sonajas, caracoles, caparazones de tortuga y rodaderas.

Produjeron sones, y armoniosas composiciones, cantos de ave, corazón de selva, llamado a la esencia, revolotear de mariposas.

El público, que extasiado observaba, acudió con frecuencia a las palmas para expresar su aprobación.

Los músicos, sintiéndose comprendidos, redoblaron su entusiasmo y agregaron el instrumento de la voz.

Música de jóvenes, nueva, positiva, desbordante de vida. Poesía en flor. Memoria de Lisandro Guarcax, fundador e integrante que fuera secuestrado y asesinado el 25 de agosto del 2010.
No obstante, su legado sigue vivo, vibrante y con mucho futuro en las manos de quienes actuaron: Mercedes García Ordóñez, originaria de Huehuetenango; Daniel Guarcax González, César Guarcax Chopén, Marcelino Chiyal Yaxón, Juan Carlos Chiyal Yaxón, Luis Ricardo Cumes González, Joselino Guarcax Yaxón y Gilberto Guarcax González.

La invitada
Marie Boine, la madura rubia nórdica, de pañuelo rojo, apoyada por cuatro músicos que se basaban en impresionante percusión, produjeron melodías que acompañadas con bailes de pasitos cortos, pequeños brincos y cantos guturales, trajeron a la memoria la música de los navajos, habitantes del desértico medio oeste estadounidense.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Oxlajuj ik' Lisandro - 13 Lunas - Richin kolonïk * Para la libertad



Richin kolonïk * Para la libertad

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,  
como un árbol carnal, generoso y cautivo, 
doy a los cirujanos.
 
Para la libertad siento más corazones 
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,  
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
 
Para la libertad me desprendo a balazos 
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
 Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, 
ella pondrá dos piedras de futura mirada 
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño: 
porque aún tengo la vida.

Miguel Hernández

jueves, 25 de agosto de 2011

Manifiesto por el esclarecimiento del secuestro y asesinato de Lisandro Guarcax González


La Asociación Sotz’il Jay, el movimiento de artistas Ri Ak’u’x, la familia de quien en vida fuera Jäl B’alam Leonardo Lisandro Guarcax González y organizaciones nacionales e internacionales, con mucho dolor y pesar manifestamos a la comunidad nacional e internacional:

El 25 de agosto de 2010 Tz'oloj Ya' -Sololá- y el pueblo maya lloraron amargamente la pérdida de la vida de uno de sus hijos, Lisandro Guarcax, quien fue secuestrado en horas de la tarde, posteriormente torturado, asesinado y abandonado a orillas de la carretera interamericana en la jurisdicción de Los Encuentros -Sololá-; es muy triste y doloroso recordar este momento… jamás lo olvidaremos.

El profesor y gran artista maya Kaqchikel, joven maestro  y director de escuela, rompió con el esquema tradicional de educación. Apreció y vivenció el conocimiento y la sabiduría de los abuelos mayas mediante la música, la danza, la pintura, la poesía, el idioma  y el teatro, fundamentados como un todo, en la ciencia y la memoria ancestral; el producto de su esfuerzo se proyectó conjuntamente con sus compañeros del Grupo Sotz’il  del cual era fundador y coordinador.
Su arte trascendió en no menos de 500 presentaciones en las diferentes comunidades y departamentos de Iximulew -Guatemala-, participó además en festivales internacionales en Honduras, El Salvador, México, Venezuela y París -Francia-, además de convivir y compartir la cultura maya con indígenas de otros países del mundo en el Festival Riddu Riddu, organizado por el pueblo Sami de Noruega. Impartió capacitaciones, conferencias, foros y conversatorios con jóvenes, universitarios y artistas nacionales e internacionales, siempre desde su propia interpretación y vivencia de la cosmovisión maya… traducida en arte. Lisandro trascendió a la dimensión de las abuelas y abuelos sabios, nos dejó un ejemplo de lucha por el derecho a la identidad cultural en función del desarrollo humano con el total y debido respeto a la Madre Naturaleza y la multiculturalidad.


Han transcurrido 365 días de este horrible crimen que causó terror entre la población sololateca; en su momento hubo manifiestos de repudio, condena y solicitud de esclarecimiento por parte del gremio artístico y de diferentes organizaciones nacionales e internacionales. Desde entonces y hasta el día de hoy los responsables de este hecho deambulan libremente bajo el techo de la impunidad y con la indiferencia de las autoridades competentes, la familia y el pueblo siguen esperando justicia.
Por tal razón: la familia víctima, la Asociación Sotz’il Jay, organizaciones nacionales e internacionales exigimos al gobierno de turno, autoridades de justicia, Ministerio Público y Ministerio de Gobernación que tomen acciones serias y efectivas para el esclarecimiento del secuestro y asesinato del Profesor y artista Leonardo Lisandro Guarcax González; que continúe el acompañamiento y monitoreo de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala –CICIG-; y se aplique justicia y condena a los responsables materiales e intelectuales del salvaje hecho, no es posible que otro caso más quede en la impunidad, el pueblo reclama justicia.

¡Por el derecho a la vida, a la cultura 
y a la libre expresión a través del arte!

Guatemala 25 de agosto de 2011

Fotos: Maestros del distrito 07-01-03 de Sololá, realizan
evento Cultural Artístico el 24 de agosto de 2011 en conmemoración del
Maestro y Artista Maya Kaqchikel Leonardo Lisandro Guarcax González
 

Hace un año


jueves, 28 de julio de 2011

Documental B’ETEB’AL: El que deja huella


Por Rodrigo Ramazzini

Documental sobre la propuesta artística musical y de artes escénicas de los grupos de jóvenes mayas Sobrevivencia y Sotz'il como herramienta de Comunicación alternativa al diálogo.  



Este documental analiza la trayectoria profesional del Grupo Sobrevivencia y del Centro Cultural Sotz’il Jay de Guatemala. Dos experiencias contemporáneas que muestran cómo también en el siglo XXI el arte de los pueblos originarios puede ser un valioso espacio de transformación social, individual y colectiva.
Un valioso documento audiovisual que ha sido dedicado por su director a la memoria de Tat Lisandro.

miércoles, 27 de julio de 2011

Lisandro Guarcax – Instrumental in the Struggle for Mayan Culture

Por John Gustavsen

TROMSØ, Norway -- The reactions to the assassination of Lisandro Guarcax have been strong in Guatemala and Norway alike. The Guatemalan ambassador to Norway, his Excellency Mr Juan Leon Alvarado, has asked that his country´s authorities give top priority to the investigation.

When the news broke of the assassination of Sotz'il artist and school administrator Lisandro Guarcax (32), the Sotz'il Jay Cultural Centre reacted immediately and sharply. A bulletin issued by the Centre stated that Guarcax was both a teacher and an artist at heart, as well as a spiritual leader of his people. As a member of the Cakchiquel group of the Maya, Guarcax spent his entire life as an ardent champion of art and the individuality of indigenous people. The Centre wrote the following about Guarcax:
"With dignity and wisdom, he has promoted and vindicated Mayan art through research, innovation and development in our country. This new bloody atrocity must not end with impunity and fear among those who want to continue working to bring more justice into the world, not least in respect of the culture of Guatemala and the indigenous peoples of the world."
His Excellency Mr Lars Vaagen, Norway´s ambassador to Guatemala, remarked in a comment on 28 August that Guarcax was a deeply appreciated partner in the cultural arena. He made numerous friends in Norway over the years, following up his father Anastasio´s long-standing work with Mayan language and culture.

Ambassador Vaagen refers to the fact that the Sotz'il group has taken part in several culture events in and outside of Norway in recent years, including an ice festival at Geilo/Ål in Hallingdal, the signing ceremony for the new Norwegian-Mayan programme and the Riddu Riddu Festival.
"We at the embassy are deeply moved by the loss of Lisandro, who was a unique individual and an outstanding champion for Mayan culture and rights who gave us hope for the future. We will do our best to honour his memory, and to help facilitate a serious investigation, leading to the apprehension and punishment of the guilty parties. From the first day, right after the abduction of Lisandro, until he was found tortured and murdered the next day, the embassy has been in contact with the police and CICIG (The International Commission Against Impunity in Guatemala), and we continue to stay in touch with the police and CICIG to ensure that they conduct a serious, thorough investigation that leads to the punishment of the perpetrators."

Extortion and abductions run rife in Guatemala, claiming numerous human lives, and few of the criminals are ever caught and punished. The ambassador also recalls when two others from the Sotzil group were murdered in 2009. For that reason, it is tempting to believe that the murder of Guarcax was intended to put a definitive stop to his hard work for Mayan culture.

His Excellency Mr Juan Leon Alvarado, Guatemala´s ambassador to Norway, tells Gáldu that the Guatemalan authorities are very concerned about the assassination of Guarcax. Ambassador Alvarado met Guarcax many times:
At Riddu Riddu 2009, Ambassador
Juan Leon Alvarado and
Professor Georges Midré.
"I met the very important young man Lisandro, full of life, and full of opinions, aspirations and ideals to develop on behalf of the Maya. I witnessed the Sotzil group´s first-rate performance at the latest Riddu Riddu Festival."
Ambassador Leon also states that as soon as he learned about the horrible murder, he sent a request for more information to the Guatemala Ministry of Foreign Affairs. He called for an investigation since the practice of impunity is simply not acceptable. The ambassador also talked to Deputy Minister of Foreign Affairs Carlos Raul Morales of Guatemala to emphasise the importance of a timely investigation into the case.

Professor Georges Midré of the University of Tromsø recently returned from a visit to Guatemala. He has a series of visits to Guatemala to his credit over the past decade, and he is intimately acquainted with the conditions for indigenous peoples. Midré, who has also served on the Board of Gáldu, points out that Guatemala is characterised by numerous violent actions every single day: robberies, extortion, murders for financial gain and many examples of people who take the law into their own hands and lynch people they suspect are behind robberies and felonies. However, many murders are motivated by people in positions of power trying to prevent criticism from getting out. In any case, it is unusual for those responsible for murders to be brought to trial.
"As regards the dreadful murder of Lisandro, there is little information available about motive. Since several members of Sotz'il´s circle of family and friends have been killed over the past year, it seems clear that these are targetted attacks and it is difficult not to think that the crimes are related to Sotzil´s work to promote Mayan culture. It seems as though cultural work is dangerous in Guatemala and that culture workers are a vulnerable group."
Elle Sofie Henriksen was one of those who participated in this year´s Riddu Riddu. She attended a performance and a concert by the Sotz'il group. She observes that their work was spiritual, consistent and genuine. They worked on the basis of their ancestors´ science and technology, using spirituality as an agent to reach other levels of reality.
Henriksen got to know Lisandro Guarcax through two weeks of work at KOLT Riddu, and comments:
"I experienced him as a very strong, warm and spiritual person. He was a man of great conviction and he spoke frequently about his people living in extreme poverty, but using music and dance to find depth in their identity as Maya Cakchiquel."
"What is your reaction now that he has been assassinated?"
"I am profoundly saddened and dumbfounded. It is dreadfully unfair. My sympathy goes to his family, the Sotz'il group and friends left in the community, who are certainly experiencing pain and anguish. I sincerely hope that this case will be solved and the guilty parties found."

Julajuj ik' * Xkatok rusaqil qab'ey... 11 Lunas


...serás nuestra Luz

lunes, 4 de julio de 2011

Noé Teodoro Roquel: actuar con el espíritu del viento

[El legado de Lisandro y de Sotz'il continúa floreciendo...]

José Luis Escobar

En 2006, en San Juan Comalapa –un punto de referencia para la plástica del altiplano–, se integró un taller de teatro al cual acudió Noé Teodoro Roquel Yool, quien entonces rondaba los 21 años de edad. El grupo de jóvenes se preparó por cuatro meses y de los encuentros surgió el elenco original de lo que hoy se conoce como Teatro Xamanil (espíritu del viento o libertad, en kaqchiquel). 

El colectivo surgió de la Muestra de Teatro Departamental por los Derechos Humanos, que organizó en ese año el Instituto Centroamericano de Estudios para la Democracia. Noé recuerda que la primera obra que la compañía presentó, con la guía de Víctor Barillas (del grupo Sotz’il) fue en San Juan La Laguna y se llamó 'La ronda de la ignorancia, ¿La pedida o la perdida?' 

Foto: Cecilia Cobar
“Mi papel fue de un padre machista... un exigente y mandón en casa. Éramos cuatro integrando el elenco, dos hombres y dos mujeres. La obra fue resultado de una creación colectiva y con los compañeros, luego de observar nuestro entorno, escogimos el tema de la violencia intrafamiliar para llevarlo a escena”. 


'Ganga electoral' y 'Hasta el último latido' fueron las siguientes propuestas de Xamanil. “La temática era política. Trataba sobre partidos políticos. Era una crítica a sus ofrecimientos de campaña”, explica Noé de la segunda obra del grupo, y en la otra indica que se abordó el tema del trabajo infantil.

El año pasado el grupo teatral comapalense recorrió diferentes escenarios de la capital y de Antigua Guatemala para presentar 'Sentado en un árbol caído', obra de Emanuel Loarca que resultó ganadora (por unanimidad de entre 26 propuestas) del I Premio Nueva Dramaturgia Guatemalteca. En su montaje, Loarca recreó la masacre de Río Negro, Rabinal. La obra se estrenó en marzo de 2010, durante la noche inaugural del IV Festival Nacional de Teatro, en el Teatro de Cámara Hugo Carrillo.

Comparado con esa temporada, el ritmo de trabajo en las tablas de Xamanil (xamanilart@gmail.com) ha mermado, pero no sus reuniones ni su interés por nuevas propuestas. Roquel Yool es quien ahora está al frente del colectivo, integrado por seis actores de entre 18 y 25 años. Aparte del trabajo con esa compañía juvenil de Comalapa, Noé también es miembro del Laboratorio Teatral de la Universidad Rafael Landívar, un proyecto de Artes Landívar coordinado y dirigido por la actriz Patricia Orantes, y que el próximo martes presentará 'Historias sin importancia' y prepara también el estreno de 'Doce calle esquina'.

Mariam Arenas, Estuardo Galdámez y Esvin López completan el laboratorio landivariano. En Historias sin importancia cada uno presentará un monólogo. El de Noé es acerca del trabajo infantil y es el segundo de su autoría. El primero (aún en proceso) aborda el secuestro de los líderes comunitarios y se inspira en el asesinato del artista sololateco Lisandro Guarcax.

El próximo proyecto de Roquel Yool es 'Doce calle esquina' (dramaturgia de René Estuardo Galdámez y dirección de Patricia Orantes), obra que reúne a cuatro personajes en el sótano abandonado de un hospital neuro psiquiátrico, en la víspera de su fuga. El día acordado para la huida es el 14 de julio de 1960 pero terminan paradójicamente atrapados en un incendio.

domingo, 26 de junio de 2011

Lajuj ik' ruk'in asaqil... 10 Lunas con tu Luz


Ri k'utunïk k'atzinel richin man nikam ta...





Enseñar es un ejercicio de inmortalidad...




JUN B’ATZ, JUN CH’OWEN Y JÄL B’ALAM
FUERON MAESTROS Y ARTISTAS

Querido Lisandro: hijo nuestro, gran artista y profesor,
en el “Día del Maestro” nos trae gratos recuerdos tuyos
tu sonrisa con los niños, niñas y jóvenes de la escuela,
tu talento de investigador y educador, tu música, tu danza.

Ahora que has retornado al seno de nuestra madre,
madre tierra, junto a los sabios abuelos nuestros,
tu ejemplo de lucha, tus conocimientos y sabiduría
hoy día son enseñanzas de las nuevas generaciones.

Moras ahora en la alta dimensión de los sabios abuelos,
guía desde allí el destino de nuestro pueblo en su caminar,
en la lucha por el reconocimiento cultural que anhelamos,
la música del tun, del pito y la marimba ¡nadie la podrá callar!

Tú como maestro nos enseñaste: que el arte no es un folklore,
sino conocimiento, sabiduría y vivencia milenaria ancestral,
que la espiritualidad es el centro y esencia del arte y la vida,
que la música y la danza son medios para el desarrollo cultural.

Seguirá retumbado el Tunkul y el Xul kej en lo alto del Pixa’ ab’äj
la “Piedra de los Consejos”, testigo vivo de la historia Kaqchikel.
Jäl B’aläm es tu nombre Maya, prevalecerá hoy y siempre
en el corazón de los valerosos jóvenes del Grupo Sotz’il.

¡Por el derecho a la vida, la cultura y la libre expresión a través del arte!

Isabel y Anastasio (madre y padre de Lisandro)

martes, 14 de junio de 2011

Estos son Sotz’il Jay

Por María José Prado (foto Édgar René Sáenz)
Prensa Libre, Revista D, 12 de junio de 2011

Este grupo de jóvenes kaqchikeles trabaja por la difusión, formación y fomento de sus tradiciones a través de música, danza y teatro mayas.

Hace 10 años, más o menos, un grupo de jóvenes kaqchikeles, oriundos de la aldea El Tablón, Sololá, que deseaban conocer más acerca de sus raíces, empezaron a realizar varias actividades culturales, sociales, deportivas y también espirituales, siempre dentro de su contexto maya-kaqchikel.
Sin embargo, llegó un momento en que vieron la necesidad de enfocarse en un área específica, y decidieron explorar, ante todo, la música y la danza ancestrales. “En ese momento empezamos a investigar mucho, porque no sabíamos nada”, comenta Daniel Fernando Guarcax, uno de los jóvenes integrantes del grupo. “Empezamos a acercarnos a los abuelos, que tenían el conocimiento sobre música, y de ahí surgieron varios elementos”.
Además de la tradición oral, acudieron a bibliografía de ley —como los Anales de los Kaqchikeles, el Popol Vuh, los Señores de Otzoyá, así como algunos códices— para aprender las posiciones de las danzas. Visitaron museos, lugares ceremoniales y, de este modo, empezó la trayectoria de una particular propuesta cultural que ha tenido ya amplio reconocimiento y alcance internacional.

La tradición kaqchikel

“Y poniéndonos en pie, llegamos a las puertas de Tulán. Solo un murciélago guardaba las puertas de Tulán. Y allí fuimos engendrados y dados a luz (nosotros los kaqchikeles); allí pagamos el tributo en la obscuridad y en la noche, ¡oh, hijos nuestros!…”, relata un fragmento del Memorial de Sololá, haciendo alusión precisamente a la figura que sería el tótem de los kaqchikeles: el murciélago, o sotz, en su lengua original.
Sotz’il Jay, que traducido significa el espíritu del murciélago, fue concebido como algo más que un mero grupo artístico. Tal y como expresan sus integrantes, su agrupación funciona más como un centro cultural, pues su objetivo es promover la investigación y fomentar las tradiciones artísticas mayas, así como una revalorización de estas en el campo de las artes.
“Así como hacemos música y danza, también trabajamos plástica, máscaras, vestuario, tejidos. Lo que queremos es ayudar a otros grupos para que todo lo que hace este centro lo puedan conocer otros jóvenes”, añade César Augusto Guarcax, otro integrante del grupo.
De esta forma se han perfeccionado en la fabricación de instrumentos musicales de la tradición maya —particulares tipos de trompetas, timbales de barro con cuero, flautas de caña y de barro, ocarinas y algunos “generadores de sonido” que semejan, por ejemplo, el sonido del viento– y actualmente buscan fondos para tener sus propios hornos y trabajar cerámica.
Y así, poco a poco, han ido integrando todas estas artes, hasta que hace cinco años desembocaron en un concepto similar al “teatro”.

Marcelino Chiyal presenta una pieza de utilería de las obras.

Arte escénico maya

El concepto escénico de Sotz’il Jay es muy particular. Víctor Barillas, director del grupo, comenta: “Yo estudié en la Escuela Nacional de Arte Dramático y también teatro en la universidad, y antes de esto ya había hecho propuestas europeas, sudamericanas y guatemaltecas basadas en leyendas y espantos, pero tenía la inquietud de meterme más a lo maya”.
Pero, claro, iniciar una carrera en una propuesta con estas características suponía grandes cambios para Barillas, quien comenta que lo primero que tuvo que hacer al empezar su trabajo fue “desvestirse de la academia”, pues el concepto artístico de este grupo iba más allá que la simple presentación.
“Todo lo que hacemos es totalmente ceremonial, porque creemos en la espiritualidad, porque sabemos que los abuelos y las abuelas que han muerto están presentes como energías dentro de nosotros, dentro del círculo en los espectáculos, y siempre les hacemos un homenaje”. Y a ello habría que añadir que el montaje de las obras debe estar adecuado de tal forma que todo el público pueda comprender la narrativa, pues estas son recitadas en kaqchikel.
Las danzas son creadas dentro del grupo y surgen a través de un entrenamiento que los integrantes deben tener sobre las energías y la constante exploración de las mismas a través de las distintas figuras nahuales. “Conforme se va trabajando, determinamos las características de los personajes y las máscaras. Se escribe una especie de guión para llevar los pasos, pero en el ensayo se van desarrollando otras cosas, hasta tener un contenido muy lógico y espiritual”, agrega el director.
La música, por supuesto, es parte esencial de todo. “Aquí todos son músicos danzantes, porque eso es lo que distingue el arte maya: no puedes simplemente estar tocando sentado, la música y la danza se llevan de la mano. Es el estilo del grupo”, explica Daniel Guarcax, quien se encarga de dirigir a sus compañeros en este aspecto.
A la fecha, la agrupación ha presentado tres obras, tanto en el ámbito local como internacional. La primera, Kaji’Imox, narra la historia de los últimos gobernantes kaqchikeles —Kaji’ Imox y B’eleje’ K’at—, quienes mantienen una resistencia de 15 años hasta que Kaji’Imox se entrega y es ahorcado por los conquistadores españoles.
La segunda presentación fue Ajch’owen, que es un homenaje a los abuelos artistas que han mantenido el arte a pesar de la historia trágica de la discriminación y la pobreza. Está basada en el Popol Vuh, precisamente en las aventuras de Jun B’atz’ (primer hilo del tiempo) y Jun Ch’owen (primer sonido), considerados como los creadores de las artes según la cosmovisión maya.
Oxlajuj B’aqtun es la última producción de este grupo, y gira en torno al calendario maya y la culminación del B’aqtun —o era—. “Es una ceremonia sobre la espera de ese cambio”, comenta Daniel.
Aunque todavía hay mucho por trabajar y desarrollar, el arte de Sotz’il ya ha trascendido fronteras, alcanzando varios escenarios en Latinoamérica, Francia y Noruega, y ganado las más cálidas felicitaciones y agradecimientos por parte del público. Así como escribió Fernanda Haucke, del grupo teatral Companhia do Feijão, en la página de Sotz’il: “Yo tuve la oportunidad de estar presente en Oxlajuj B’aktun, en São Paulo, y fue una de las cosas más bellas que he visto en toda mi vida. Todos los días desde entonces recuerdo algo de las imágenes, la música, las danzas de aquel día. Muchas gracias a todos ustedes por compartir con nosotros la fuerza de la cultura maya”.

Acerca del grupo

  • Sotz’il Jay está integrado por 10 jóvenes kaqchikeles, tanto hombres como mujeres, de entre 21 y 30 años.
  • Gracias a los servicios que ofrecen, y el apoyo de otras instituciones particulares, pueden dedicarse exclusivamente a la investigación y promoción del arte maya.

viernes, 10 de junio de 2011

Credo

Por Javier Payeras

Mi credo: Creo en Joaquín Orellana, genio creador de nuevos sonidos para un país que no cicatriza. Creo en Carlos Mérida, filósofo del color que encubre cualquier silencio y cualquier vacío. Creo en Luis Cardoza y Aragón, porque nos dio un nombre y nos dio palabras y nos dio un espejo para reflejarnos. Creo en Roberto Cabrera, en su integridad intelectual y en su compromiso con el arte.

Creo en Mario Monteforte Toledo, por nunca claudicar. Creo en Augusto Monterroso, a quien le debo aquella fábula del rayo que cae dos veces en el mismo sitio. Creo en Francisco Tún, la única cordura digna, esa sensibilidad callejera que no cae de rodillas.

Creo en Isabel Ruiz y en Luis González Palma y en Moisés Barrios, por hacer ese episodio memorable llamado grupo Imaginaria. Creo en los jóvenes artistas de San Pedro La Laguna y de San Juan Comalapa. Creo en Luis de Lión y en Francisco Morales Santos y en Isabel de los Ángeles Ruano y en Margarita Carrera y en Luz Méndez de la Vega y en Ana María Rodas y en Roberto Monzón, los poetas, los nombres que nos nombran.

Creo en mis amigos escritores y artistas que traen consigo un futuro más humano. Creo en los intelectuales que no llegaron a ver el presente porque el pasado —que quiso silenciarlos por la violencia— no pudo contra su espíritu.

Creo en Lisandro Guarcax y en el grupo Sotzil Jay. Creo en todos aquellos que buscan sacarnos de esta noche eterna y nos traen de nuevo la luz. 

Creo en el Pop Vuh, en El mundo como flor y como invento y en todos los verbos de este lado del planeta. Creo en el valor de dar el primer paso y de dar la primera palabra al frente. Creo en quienes nos conceden una esperanza común, algo de aire fresco en medio de tanta soledad histórica y de tanto fracaso.

jueves, 2 de junio de 2011

A energia e o equilíbrio da natureza em conexão com o corpoficados

Por Neomisia Silvestre
Revista de la VI Muestra Latinoamericana de Teatro de Grupo

Uma vez que elementos como água, fogo, ar e terra se relacionem de forma igual, neles, o homem pode encontrar respostas à sua razão de existência. Para o Grupo Sotz’il, da Guatemala, de acordo com o pensamento maia, é possível desenvolver todas as habilidades quando se encontra equilibrado energeticamente. Nesse estágio que há na natureza, poder se abastecer dela ao mesmo tempo em que a carrega em si para um fim primordial: a transcendência.

O grupo abriu a série de demonstrações de trabalho, que acontecerão ao longo da semana como parte da programação da Mostra, com uma informação fundamental para início de sua atividade: no corpo humano existem 20 energias. A intenção é partilhar que é possível encontrá-las para, então, atingir o equilíbrio necessário e depois aplicá-lo aos processos cênicos.

E para compartilhar um pouco do que é possível fazer na cultura maia, no âmbito da referida conexão com a natureza, o Sotz’il convida os participantes a uma breve aula prática. Posicionados em círculo no palco da Sala Adoniran Barbosa, agora transformada em sala de trabalho, os participantes, em sua maioria atores, passam a copiar os movimentos exemplificados por um dos guatemaltecos, enquanto o diretor do grupo, Víctor Manuel Barillas Crispín, faz a mediação.


O núcleo artístico realizou uma pesquisa sobre as energias da natureza para aplicar nos exercícios e nos movimentos, nas contraposições corporais e nas energias de cada animal. Crispín então sugere aos participantes que experimentem o trabalho corporal intensificado nas articulações dos pés e das mãos, no uso do abdômen e no peso do próprio corpo. Quinze pessoas se encorajaram a participar da demonstração. Iniciam pelo alongamento recomendado, depois passam aos movimentos B’atz’, Imox, Umul, Venado, que carregam a essência de felinos e répteis.

Nos movimentos gerais dos participantes nota-se a dificuldade em lidar com o esforço físico e com o equilíbrio exigido para cada movimento, por menor que fosse. Nos atores do Sotz’il, cada músculo resplandece o entendimento e a conexão com a energia a que tanto mencionam. “A vida flui em nós”, diz Crispín, enquanto já se nota ali um suor que quer escorrer. “É preciso explorar a energia que existe em cada um de nós”, completa.

Atores do Sotz’il em movimentos que remetem a felinos e répteis.
(Fotos: Tainá Azevedo)

miércoles, 1 de junio de 2011

Crítica | Oxlajuj b’aqtun

Por Valmir Santos
Revista de la VI Muestra Latinoamericana de Teatro de Grupo

O espectador brasileiro urbano convidado a partilhar a cultura ritual dos maia-kaqchikel sente que o mundo é um grande quintal. A arquitetura da Sala Adoniran Barbosa, sua arena quadrada e vazada, é transformada num coração da selva em que a imaginação se deixa orquestrar pela música de sopro e percussiva, pelo incenso, pelo fogo, pelas máscaras, pelo espaço cênico circular que concerne ao fio da dramaturgia expressa por meio de outros elementos da cena que não só o verbo, “dialetos” outros à margem da cartografia teatral moldada pelo mundo ocidental.

A cena ritual Oxlajuj b’aqtun, com a qual o Grupo Sotzi’l abre esta VI Mostra de Teatro de Grupo, compõe uma narrativa própria de minúcias e rigores acessados por meio de heranças ancestrais. Essa percepção dilatada do tempo e do espaço é transmitida com um profundo sentido de respeito à natureza, sem o cunho moral dos dias pragmáticos de hoje. Os sete integrantes do elenco, uma mulher incluída, não sublinham jamais a interpretação. Ao contrário. A lei da inerência transparece no olhar que deixa ver, na mão humana em sua animalidade, no corpo que carrega outra pele ou mesmo outro corpo, no espírito da onça-pintada que evanesce.

 

Apesar das remissões claras aos ritos afrodescendentes e às raízes autóctones familiares à formação brasileira, o trabalho do Grupo Sotz’il chama a atenção pela transcendência: o apuro técnico e formal à maneira do Nô ou do Kabuki japoneses, tal o grau de sincronismo entre música, dança, teatro e artes plásticas. Para não falar do fundo espiritual que também lhes tocam.

Ligado a um centro cultural que demarca a identidade do seu povo na Guatemala, o Sotz’il (morcego, na língua maia) ergue uma aura política poderosa na dignidade e na reverência aos antepassados com que seus artistas indígenas se postam no círculo de velas, frutas, folhas. O grupo cênico-musical que soma uma década de diálogo com a tradição consegue transbordar consciência crítica sem apelar ao discurso do oprimido, por exemplo. Não necessita porta-voz, dispensa o aplauso indulgente.

A passagem especial dos maia-kaqchikel pela cidade de São Paulo, no contexto da Mostra e do enlaço multicultural da semana de espetáculos e demonstrações de processos, nos faz pensar que as energias foram convocadas em boa hora, conforme as ancas da subjetividade demasiado humanas. O sagrado está dado, e com ela uma dor secular que não cessa.



Por Jesús J. Barquet
Revista de la VI Muestra Latinoamericana de Teatro de Grupo

Reflexionar sobre el acontecimiento indicado por el título (fin de una era e inicio de otra en que la humanidad será más sabia y armónica) le permitió a Sotz’il elaborar una obra sobre la existencia humana en general a partir tanto de los principios cosmogónicos y espirituales de la cultura maya kaqchikel, como de su experiencia histórica de etnia excluida y satanizada por más de cinco siglos.

Aunque por momentos entrevemos cruzamientos con otras culturas, casi todos los signos son obvias referencias al mundo maya kaqchikel: el vestuario, las máscaras, la música, los instrumentos musicales, la danza, el lenguaje, el juego de pelota, las figuras del jaguar y los gemelos enfrentados a los señores de Xibalba. Incluso el segmento climático en que Jun Ajpu es obligado a “representar al indígena” mientras su espíritu-Jaguar es apresado y emborrachado nos habla también de las vivencias de estas comunidades en Nuestra América.

Esa coherente referencialidad sirve para hablarnos de la universalidad de dicha cultura en lo filosófico y espiritual, así como para denunciar, mediante el segmento citado, toda degradación cultural operada sobre cualquier grupo subalterno. Resulta universal la concepción maya kaqchikel de la existencia humana no solo como lucha entre opuestos, sino también como difícil pero no imposible resistencia y reafirmación ante las mayores adversidades que busquen romper la armonía que debe regir la vida. Pero recordemos: Oxlajuj b’aqtun es también un renacer y en esto hay un aviso esperanzador.

Si bien Sotz’il nos (re)presenta esta lucha, resistencia y reafirmación desde una perspectiva étnico-identitaria, su propuesta es pertinente a otros aspectos humanos también históricamente subalternos. La excelencia de esta pieza está en haber sabido hablar a (y de) lo universal a partir de una fidelidad plural a su cultura particular.

Comenzar la muestra con esta obra es un acierto. Sotz’il recuerda que somos multilingües; que nuestras vanguardias expresivas pueden integrar estas cosmovisiones y ceremonias aún inéditas para parte de nuestra población; que la antropología teatral tiene aún mucho que hallar aquí para enriquecer nuestro teatro; que la creación colectiva actual puede lograr obras tan coherentes en forma y contenido como esta; que conocer y entender el pasado puede ayudar a orientarnos en el futuro, porque aún puede haber o hay sentido en esta tierra que Jun Ajpu, renovado y esperanzado, bendice y besa tras haberla vivido.

 (Fotos: Taína Azevedo)

lunes, 30 de mayo de 2011

Grupo Sotz’il leva ancestralidade maia à cena

Revista de la VI Muestra Latinoamericana de Teatro de Grupo

O artigo de capa deste jornal, endossado coletivamente pelo Centro Cultural Sotz’il Jay, a casa do Grupo Sotz’il na Guatemala, contextualiza a noção cíclica da vida percebida e praticada pela cultura maia. O espetáculo Oxlajuj B’aqtun constitui um rito espiritual e artístico que dialoga profundamente com os ancestrais daquele povo indígena. A começar pela evocação que a montagem faz ao então guia espiritual e coordenador da entidade, Lisandro Guarcax, sequestrado, torturado e assassinado em agosto passado, aos 32 anos (ele promoveu e pesquisou a arte pré-hispânica por meio das artes, impulsionou o movimento da Juventude Indígena junto a outros núcleos comunitários).

Atores de dançarinos do Grupo Sotz'il durante ensaio na Guatemala

No site do grupo (www.gruposotzil.org), lemos: “Esta montagem acontece em nome dos nossos avôs e avós, a eles devemos os conhecimentos e a inspiração, estamos aqui para continuar o seu legado. Também é uma homenagem a todos os avôs e avós que lutam para manter o equilíbrio desde a Resistência do Povo Maia”. Resistência de século de exploração colonial ou de décadas de cicatrizes pela guerra civil, conjunção histórica comum a vários países da América Central ou da América do Sul. Como costumava dizer Lisandro Guarcax em sua língua-mãe: “Desejamos que todos os nossos esforços se traduzam em conhecimento do outro”.

Pois a alteridade mediará o encontro do público brasileiro e dos demais espectadores latino-americanos com a criação do Sotz’il que abre esta noite a VI Mostra. Foram meses de preparação para trazer Oxlajuj B’aqtun à luz em março passado e subverter a cultura ocidental que prega o fim do mundo quando na realidade o índio compreende a natureza em ciclos.

Na cultura maia, o encerramento de uma era implica uma longa conta de cinco medidas de tempo, como q’ij (dia), winäq (20 dias), tun (360 dias), k’atun (20 anos) y b’aqtun (400 anos), os quais vão mudando com o passar dos dias e numerais do calendário sagrado, o Cholq’ij. “Se se antepõe ao b’aqtun (unidade de medida do tempo mais larga) o número sagrado 13 (Oxlajun), o resultado é a duração de una era maia, quer dizer, Oxlajun B’aqtun equivale a 13 períodos de 400 anos, ou 5.200 vezes 360 dias, equivalente a que os dias e as eras se sucedem, pois na era maia o tempo caminha através de uma espiral em que se situam de forma paralela o passado e o futuro”, informa o grupo na web.

Em meio a essa relação temporal e espacial plena de símbolos e energias, a dramaturgia desce ao plano dos conflitos terrenos. Os senhores de Xib’alb’a’ (os donos do inframundo) enfrentam os gêmeos Jun Ajpu’ e Yaxb’alamkej, representados como o ser humano e o espírito. Eles refletem as forças duais, mas necessárias à existência.

Além dos elementos teatrais, a criação coletiva dirigida por Víctor Manuel Barrillas Crispín – são nove atores em cena – costura referências da dança e da música sempre a partir de suas raízes. O grupo é formado por jovens da etnia kaqchikel e soma dez anos de trabalhos artísticos e culturais. Terra de milho, ou Iximulew, é como a Guatemala é definida na tradição maia.

domingo, 29 de mayo de 2011

Voces de los primeros tiempos que hablan a los tiempos que vienen

Por Centro Cultural Sotz'il Jay
Revista de la VI Muestra Latinoamericana de Teatro de Grupo

Cada vez que los mayas nos sentamos a comer, agradecemos a cada uno de los comensales por la comida. No sólo a quien la preparó, sino también a los que compartieron ese momento con nosotros permitiéndonos estar a su lado. Y es que, desde el pensamiento maya, el estar vivos y respirar el aire que respiramos, el habitar las tierras que nuestros ancestros nos legaron para poder dejárselas en el futuro a nuestros nietos, no es algo que nos corresponda “por derecho” sino un regalo que se nos entrega y por el que damos las gracias. El agradecimiento, desde el pensamiento maya, es un espacio para el disfrute, para el reconocimiento de nuestra dicha por ser, por respirar, por poder ser testigos cada mañana de cómo la Vida se regenera. El agradecimiento, desde el pensamiento maya, nada tiene que ver con la sumisión, con el saldar deudas, con las jerarquías. Al contrario. Es nuestra oportunidad para pararnos, mirar a nuestro alrededor y celebrar que estamos vivos.

Agradecer a una vida que es cíclica, que está en continua transformación, que no tiene principio ni fin porque sencillamente es. Gracias a la observación astrológica, nuestros abuelos mayas desarrollaron una matemática de gran exactitud que analiza y refleja ese movimiento cíclico que se resume en nuestro concepto del “cero”. Un concepto que, lejos de representar el vacío o la nada, contiene en sí la esencia de la Plenitud. Así, en nuestra matemática de base binaria representamos el cero con una semilla, con un grano de maíz. Una semilla que es a un tiempo el fin de una planta y el inicio de otra, porque todo fin de un ciclo conlleva inevitablemente el inicio de otro, porque nada desaparece ni muere, porque todo se transforma.

Atores do grupo guatemalteco Sotz'il em treinamento de campo

Todo está en movimiento, la galaxia que habitamos se expande en el espacio y el tiempo de forma circular, el ADN que nos compone es una espiral infinita,… todo está entrelazado, nada termina. Por ello, el Zaqat es otro de los valores angulares de la Cosmovisión Maya. La importancia de terminar las cosas, de cerrar los círculos y cerrarlos bien, de no dejar nada a medias. En el trabajo, en la las relaciones, en la Vida. Porque en el universo todo fluye de manera circular, porque todo está interrelacionado y unido, cada vez que no terminamos algo y lo dejamos inconcluso, generamos un desequilibrio que frecuentemente suele ser el inicio de la infelicidad y del sufrimiento.

A pesar de siglos de empobrecimiento y discriminación, los y las mayas seguimos siendo los nietos y las nietas de una civilización milenaria civilización milenaria que “desde los primeros tiempos habla  a los tiempos que vienen”, con la misma firmeza pausada con la que Tat  Lisandro Warkax, artista maya kaqchikel,  fundador del Grupo Sotz’il y nieto de los Aj Kaweq, redimensionaba quinientos años de invasión con una  sencilla frase: “En el tiempo en el que Colón vino a América para comprobar si el mundo era redondo, nuestros abuelos y abuelas Mayas conocían el  Universo”.
Son las voces de los primeros tiempos que hablan a los tiempos que vienen, que brotan de la memoria de los mayas para que las escuche el mundo.
---

"Estas voces que vienen de los primeros tiempos hablan a los tiempos que vienen. Brotan de la memoria de los Mayas, pero dicen lo que dicen para que las escuche el mundo, que a los tumbos busca rumbo tanteando en la noche, perdido como ciego en un tiroteo. Y estas voces nos recuerdan que el centro del Universo está en cada uno de nosotros, porque está en cada uno de los frutos que brotan en cada instante del tiempo y en cada lugarcito de la Tierra. Y nos invitan a recrear el hilo roto de la vida, a sanar la violada dignidad de la naturaleza y a recuperar nuestra perdida plenitud." (Por Eduardo Galeano)

sábado, 28 de mayo de 2011

Pa b'eleje' ik' kan ninataj chiqe ri atze'en

Hoy hace 9 Lunas... que recordamos tu sonrisa

Nosotros creemos en un arte que sea capaz de cambiar los corazones de la gente...  
Que les alegre, que les de fuerza... un arte que les haga sentirse vivos... un arte que llegue directamente al espíritu de todos los hombres, y al de todas las mujeres... un arte que los haga conscientes, que los mejore como personas... un arte universal, un arte sin fronteras ni religiones, sin razas... y creemos en el como en un arma, pero no un arma de fogueo, un arma de verdad, un arma que se pueda hacer oír, y que tiene que dar en el blanco...

El arte es un arma cargada de futuro

extraído de "Noviembre", 2003
manifestaRte

martes, 3 de mayo de 2011

Tijonik Pa Mayab’ Na’oj - Formación en Cosmovisión Maya

En seguimiento al Conversatorio del Movimiento Ri Akux Nikotzijan, realizado el pasado 27 de Febrero (el acta-resumen del evento puede consultarse aquí), el Centro Cultural Sotz'il Jay organiza el próximo domingo un taller de "Formación en Cosmovisión Maya" cuyo objetivo es "Generar entre los artistas un espacio de aprendizaje sobre la Cosmovisión y el Cosmocimiento del Pueblo Maya, con la guía de las y los Ajq’ijab".


Los resultados esperados son:
  • R.1.- Los y las participantes comprenden mejor la espiritualidad y la cosmovisión maya, de
    cara a su aplicación en la Vida y en el Movimiento Artístico.
  • R.2.- Los y las artistas aprovechan el espacio para consensuar una Ruta de trabajo como
    Movimiento Artístico Maya.
El programa del taller puede verse a continuación.


Las personas y colectivos interesados en participar, por favor pónganse en contacto cuanto antes con el Grupo Sotzil, rellenando las siguiente Ficha de Inscripción.
Para más información, contactad directamente con la Asociación Sotz'il Jay, en el correo que aparece en la ficha de inscripción.

viernes, 29 de abril de 2011

Oxlajuj B’aktun: Grupo Sotz’il dances the Maya calendar


With their newest theatrical-dance performance, “Oxlajuj B’aktun”, the Maya-Kaqchikel arts collective Sotz’il engages with mythical prophecy, cultural tradition, and contemporary reality to explore the significance of the thirteenth 400-year cycle of the Maya calendar, which simultaneously closes a five-millenia epoch of civilization and inaugurates a new era of history, their depiction ecompassing both the recurring cataclysms and continual renewal of human experience. Founded in the last decade by young Maya-Kaqchikel artists born during a generation of war, genocide, and a resurging Maya social and political movement, Sotz’il is dedicated to the research and performance of pre-Columbian Maya art, practicing a holistic blend of music, dance, theatre, and spirituality drawn from and responding to living tradition. Three of their members have been assassinated since 2009, culminating in the kidnapping, torture, and execution of Lisandro Guarcax, the group’s spiritual and artistic leader, in August of 2010. Though it provoked a wave of anguished protest in Guatemala and internationally, Lisandro’s murder has yet to be clarified or brought to justice.

Observers of the indigenous civilizations and cultures of the Western Hemisphere have long been intrigued by the intricate systems of the Maya calendar, especially the material and spiritual implications of the forecast end of the 5000-plus year “long count” on December 21, 2012. Such interest, like perhaps all encounters of difference, spans extremes, from modest and respectful gestures towards understanding, to reinterpretations which shamelessly appropriate and distort the worldviews described both by ancient tradition and modern indigenous communities. Both the mass culture and counter-cultures of the global North have seized aspects of indigenous cosmovision and bent them into the shape of their own ideologies: Hollywood through escapist daydreams of apocalypse which appeal to the self-annihiliating drive of consumer capitalism; the psychedelic and New Age movements through fantasies of esoteric revelation and utopic transformation which bear little resemblance to a real world of progressive social and ecological deterioration. In Guatemala, the government and private sector have also taken advantage of the 2012 moment to promote international tourism and processes of social renovation which, if one recalls the impacts that these sectors’ agendas have historically had for indigenous and poor communities, spark little hope that dominant structures will initiate or permit change in benefit of those below.


On March 21 I had the privilege to be present during a performance by Sotz’il of “Oxlajuj B’aktun” at Guatemala’s National Theatre, in a plaza at the base of one towering, pyramidal blue walls of the ultra-modernist structure, its architecture seemingly inspired both by ancient ceremonial structures and futuristic technology. At dusk I file quietly into the square with other members of the audience, assembled around a broad circular arena inscribed with pine needles, flower petals, and cut fruits. The circle’s cardinal points are marked with un-lit censers of incense and firewood; within the circle a tecomate gourd marimba and other carefully arranged instruments and tools, a glowing censer in the center, with a backdrop of wind-whipped silhouettes of trees and the waning moon rising heavily, just beginning its journey away from Earth on its 19-year cycle. The seven performers are already within the circle, beating a heavy drum tattoo, the marimba melodically buzzing, flutes keening, preparing themselves in slow deliberate movement:

Q’uq’umatz (Mercedes Francisca García Ordóñez), the universal grandmother in ornate Kaqchikel traje and headdress, embodiment of authority, wisdom, truth, and the cycle of time and space.

Rejqalem (Juan Carlos Chiyal Yaxón), the bearer of time, pounding the drum.

Wuqu’ Kaqix (Daniel Fernando Guarcax González), “Seven Parrots,” wearing a massive clay mask depicting a twisted, sneering human face, the primary antagonist of the drama, representing the egocentric, ambitious, and destructive facets of human personality, flexing his back muscles and pacing anxiously.

Daniel Fernando Guarcax González as Wuqu’ Kaqix,
"Seven Parrots." Photo by Tania.

Yaxbalamkej (César Augusto Guarcax Chopén), an agile and noble jaguar, crouching and yawning, the eyes of his mask fiercely green, teeth beared in a snarl.

Jun Ajpu’ (Gilberto Guarcax González, spiritual guide of the group), human twin brother of the jaguar, the pair of protagonists representing sun and moon, unity and spirituality, hunter and prey, carefully blowing orange sparks from the glowing incense, arranging ritual instruments, preparing the ceremonial space with sprays of water from a pine bough.

Kame’ (Luis Ricardo Cúmes González), a terrifying skeletal apparition studded with obsidian blades and bony armor, the lord of the underworld Xib’alb’a', darkness and death, stalking the ring.

Tukur (Marcelino Chiyal Yaxón), the owl, messenger of the underworld, preening his feathers, hopping and stretching his wings as the energy and tension of the ring build, as the movements of each performer become more intentional, until the audience is in place and the plaza falls into dark and silent.

Marcelino Chiyal Yaxón as Tukur, the owl.
Photo by Tania.

In unconscious darkness, flutes and ocarinas play bird calls, a key element of Sotz’il’s music, replicating the sound of a dawning tropical forest. Suddenly, the cosmos bursts into light and a tumult of movement as all seven performers dash around the ring, seven figures in chaotic but perfectly choreographed movement, tossing and catching a twisted, serpentine wooden staff in an equal exchange of power. This balance is shattered when Seven Parrots, the force of disorder, maliciously steals the staff from the grandmother Q’uq’umatz. The twins and the other players play the ritual ball game, leaping and bouncing a rubber ball off hips and elbows in a violent and acrobatic struggle. With a spiked obsidian axe, Seven Parrots strikes down the human Jun Ajpu’, and his jaguar twin carries him on his back in a tragic, balletic balance until he is revived. He is enticed by Seven Parrots, who offers him the staff of power, against the pained protests of the grandmother.

Gilberto Guarcax González as Jun Ajpu. Photo by Tania.

Seizing the staff, Jun Ajpu’ comes under its control, his body doubled under its weight. He is offered other artifacts of power: the obsidian axe with which he was nearly killed, filling him with pain and inner conflict; a sightless black mask with its protruding tongue pierced with shells. His neck chained with an amulet, he will dance the majority of the performance in complete blindness. He struggles over staff and axe with his brother jaguar and Tukur the owl, throwing each other through the air and around the ring. He is threatened and taunted by the death-masked Kame’ and the sneering Seven Parrots. As the drama progresses, the grandmother Q’uq’umatz moves in slow sequence around the circle  to each cardinal point, lighting incense, as the time-bearer Rejqalem picks up his massive drum and carries it on his back as if sustaining the weight of the cosmos.

César Augusto Guarcax Chopén as Yaxbalamkej,
the jaguar. Photo by Tania.


The jaguar Yaxbalamkej is hunted by Seven Parrots and Tukur, finally captured in a metal grate despite his speed and strength. He collapses to the ground with his paws tied behind his back, with his mouth lifts a flute and painfully plays a mournful melody, is freed and served liquor by Seven Parrots and his allies, howls drunkenly and sprints about the ring. The grandmother laments his capture and degradation as he is fitted with a heavy silver plate necklace, forced to prostrate himself and kiss the figure of a golden skull at the center of the plate. He is held to the ground, tortured, his claws cut out with a knife of obsidian as his blinded brother Jun Ajpu’ can only listen to his heart-rending screams. Jun Ajpu’ struggles to remove his mask–as he pulls it from his eyes the light in the arena grows, but falls again as he fails. His domination complete, Seven Parrots even dares to steal the drum of Rejqalem, who continues to beat time on hollow turtle shells.

Mercedes Francisca García Ordóñez as Q'uq'umatz,
the grandmother. Photo by Tania.

Moving around the perimeter of the circle, Q’uq’umatz and Rejqalem return finally to the point where they were at the beginning of the era of conflict, lighting the final tower of incense and fragrant wood, and Q’uq’umatz enters to heal Jun Ajpu’s vision and reclaim her staff. The lord of the underworld and Seven Parrots lose their dominion, and to the rhythm of the marimba the players dance, orbiting Jun Ajpu as he walks around the circle, a perfect balance of forces. As they exit the ring, Jun Ajpu blesses himself and each of the participants with a final spray of pure water.

While this description cannot substitute for the visceral experience of Sotz’il’s synthesis of music and movement, I hope that it at least gives a glimpse of the themes that the group engages with in the performance for those who will be unable to see it in person. I offer this synopsis of Sotz’il’s Oxlajuj B’aktun with the awareness that I have omitted many details, and certainly failed to accurately portray the sequence and significance of the performance’s events. However, I think it is possible from this personal narrative to have some idea of how Sotz’il illustrates the central thesis of the prophecy of Oxlajuj B’aktun, as described in their own synopsis of the work: “The passage of time and the movement of essential energies accompany the conflict between dual forces, opposite but all necessary for existence–is Humanity prepared to honor these energies and give them their place in order to find harmony?” At the end of the performance, a member of the group speaks to the audience in Kaqchikel and Spanish, explaining that the inauguration of a new cycle of the calendar offers a chance for humanity to seek balance and equality in the spiritual, social, cultural, political, and economic realms.

In Oxlajuj B’aktun Sotz’il offer an allegory of human existence which is communicated largely through music and choreography, in addition to untranslated dialogue in Kaqchikel. Because their methods are so intensely physical, their work is allegorical without being didactic; though the ceremonial forms and significance of figures from Maya mythology are drawn from and respond to indigenous traditions, they also seem to have a universal archetypal significance, portraying a sense of horror and awe at the cosmos which underlies both spiritual and existential belief systems. The cyclical understanding of death and rebirth, violence and harmony, resonates with the historical experiences of indigenous peoples, repeatedly suffering dispossession and genocide at the hands of colonizers, while simultaneously engaging in practices of resistance and decolonization, and holding out hope of an alternative world-system of mutual respect among peoples and between humanity and its environment. Sotz’il’s work also draws powerfully on the personal experiences of the group–it is impossible to watch the scene of the torture of the jaguar Yaxbalamkej without thinking of Lisandro, murdered just as the group was beginning to prepare this work. At the same time, this torture is inseparable from the collective Maya experience of torture and genocide committed by the Guatemalan state and its national and international allies; and as a Guatemalan critic has also pointed out, one is also forced to confront the degradation of the Earth itself, as the population of wild jaguars is under threat of extinction across the Americas.

Refusing to look away from the realities of destruction, Sotz’il respond with a beautiful evocation of hope for balance and renewal, and it is clear that their artistic and cultural work is a powerful force for articulating this alternative. Seeking a new beginning, they affirm that “we are given the oportunity to come closer, if we prepare ourselves, to life in its fullness.”

(Quotes and descriptions of dramatis personae from Sotz’il’s program for Oxlaju’ B’aktun, collective production of Grupo Stoz’il, directed by Víctor Manuel Barillas Crispín, with technical support by Joselino Guarcax Yaxón and Clara Alicia Sen Sipac.)