sábado, 25 de septiembre de 2010

"Tu Corazón Florece" en Sololá

El movimiento de artistas Tu corazón florece y el Grupo Sotz'il les invitan a participar en el Festival que el próximo Oxlajuj Tz'i' (domingo 3 de octubre de 2010), se celebrará a partir de las 9 de la mañana en el Parque de Sololá en memoria de Lisandro Guarcax González.


Participan: 
Comparsa Caja Lúdica - Ukotzijal Ajp’u (Marimba Kiche’) - Grupo San Andrés Semetabaj (Danza y música infantil) - Cuervos Band - Aj Bat’z (Rock Kaqchikel) - Poesía de Luis Carlos Pineda, Magdalena Morales y Rosa Chávez - M’c Mario Guarcax (Rap Maya Kaqchikel) - Kabawil (Rock Kiche’) - Neco (de La Tona ) - M’c Tzutu (Rap Tz’utujil) - Ranferí Aguilar (El Hacedor de Lluvia) - Chamalé (Canción Urbana) - Tujaal Rock, Sin Rostro (Rock Sakapulteko) - Lars Klevstrand (invitado desde Noruega)

Presentación especial del Grupo Sotz’il
y mucho más... 


El próximo Jun K'at, domingo 17 de octubre, se estará celebrando el segundo Festival "Tu corazón florece" en el Parque Central de la Ciudad de Guatemala.

Jun Ik': A una Luna



Hoy hace una Luna
que te quisieron alejar
de nosotros…
y cada día estás más cerca.

Tu corazón florece, Lis.

Adhesión al Manifiesto de Iberescena

El Fondo Iberoamericano de ayudas para las Artes Escéncias, IBERESCENA, que fue creado en noviembre de 2006 y que en la actualidad ha sido ratificado por ocho países (Argentina, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, España, México, Perú, República Dominicana, Uruguay y la Republica Bolivariana de Venezuela) se adhiere desde su página web al manifiesto que exige el exclarecimiento del asesinato de Lisandro Guarcax.


viernes, 24 de septiembre de 2010

Manifiesto de repudio de Uk'u'x B'e

Asesinan a Leonardo Lisandro Guarcax 

La Asociación Maya Uk'u'x B'e manifiesta su repudio: 

Ante el vil asesinato de Leonardo Lisandro Guarcax de 32 años, originario de El Tablón  Sololá, Profesor y Artista Kaqchikel y Coordinador del Centro Cultural Sotz´il Jay, quién fue secuestrado, torturado y asesinado vilmente. 

Nuestro territorio Maya, esta enfrentando el proyecto Neoliberal, con la llegada de las transnacionales que anuncian por los medios de comunicación, como la llegada del progreso, que utilizan el sistema de justicia a su favor para criminalizar nuestra resistencia, utilizan a los gobernantes como capataces para llevar adelante el saqueo de los recursos de la madre tierra y que un gobierno como Alvaro Colom, con su personalidad que manipuleA las necesidades de nuestros pueblos, que se gasta millones en propaganda para engañar a la conciencia colectiva, anuncia con tanta satisfacción la ampliación contratos y la inauguración de represas con las transnacionales, hasta tiene el descaro de anunciar la instalación de nuevos destacamentos militares, para proteger los intereses de esas empresas transnacionales. 


Armadillo Teatro, Guatemala

Duele tanto tu partida.  
Sotz', emprende tu vuelo.
Lisandro, colega, amigo, hermano...

Adhesión de Escena 2.0

Escena 2.0, punto de encuentro de las Artes Escénicas en América Latina muestra su adhesión al Manifiesto desde su página web.

No dejemos en el olvido a las personas que nos llenan de dignidad


Guatemala, siempre ahi, un genocidio siempre solapado, un pais secuestrado por una minoria blanca durante años y años. Siempre en el corazon.

Adhesión de la Charada Teatro al Manifiesto

La compañía de teatro de títeres de Guatemala La Charada, se une desde su página web al Manifiesto del Movimiento Tu Corazón Florece que exige el exclarecimiento del asesinato de Lisandro Guarcax.  Ver página web

Condena total al asesinato de Lisandro Guarcax

Desde este blog quiero expresar mi condena total al secuestro y asesinato del Profesor y Artista sololateco Leonardo Lisandro Guarcax. Me sumo a la exigencia del pronto esclarecimiento de este hecho criminal. De ninguna manera debe ser aceptable el asesinato de un ser humano, y mucho menos cuando es una persona que aporta su trabajo y sus talentos de manera valiosa a su comunidad (pude ser parte del público en algunas de las presentaciones del grupo Sotz'il).

NO A LA VIOLENCIA... SÍ A LA VIDA.

A Leonardo Lisandro Guarcax

Por Rosa Chávez, escritora y dramaturga maya k'ich'e
Periódico Diagonal (España), 24 de septiembre de 2010

Lisandro, las marimbas, las sonajas y las caracolas te están dando la bienvenida a la dimensión de las abejas y las mariposas, grandes abuelas y abuelos te acompañan y alumbran con ocotes el camino, está sonando un tambor gigante y tu voz rebota en las cuatro esquinas del universo.
Gracias por tus palabras sabias, por tu legado artístico, por ser amigo, guía y hermano, tu fortaleza y tus sueños siguen con nosotros, en nuestros corazones están los recuerdos que vivimos como semillas, es difícil entender la mala muerte, esa que deviene del desequilibrio y la maldad, da rabia y da coraje, pues históricamente han querido silenciar las voces generadoras de cambio de las formas más atroces, el dolor corre por mi sangre, por nuestra sangre, pero también la luz que deviene de tu espíritu, que ya es latido de viento, sonido infinito, estrella, neblina, susurro de tiempo…

Las piedras fuimos marcadas con hierro candente
quemados nuestros ojos
vimos con la mirada volteada
agujeros negros
tragándonos en la infinidad
la muerte chineaba nuestra desgracia
su perro lamía nuestras heridas
escupiendo
nuestra conciencia lacerada
ya el sabor de la tierra no era el mismo
los frutos caían antes de madurar
a escondidas fuimos creciendo
gota a gota en lo profundo de las cuevas
así fue como nos envolvió el silencio
del gran comienzo.

Que mi corazón florezca cuando deje de bombear tinta roja, que le salgan espinas pequeñas y flores amarillas, que lo pinten con nij y le hagan dibujos de animales y pájaros bicéfalos.
Chtuxan ta b’a ri nuk’u’x are chi chutanab’a’ uk’aqik’ kaqa ja’, chel ta b’a uk’ixal q’ana usi’j, chtz’aj ta b’a ruk’ nij chb’an ta b’a retz’eb’alil kuk’ awajib’ tz’ikin kakab’ kijolom.
Que mi corazón se deshaga en la tierra y crezca en un árbol de pino, que mire por los ojos de un búho, que camine en las patas de un coyote, que hable en el ladrido de un perro, que sane en el cuarzo de las cuevas, que crezca en los cuernos de un venado.
Chja’r ta b’a ri nuk’u’x pa ri ulew chk’iy ta b’a pa jun chaja che’, chka’y ta b’a pa uwach jun tukur, chb’in ta chi uwi’ raqan jun utiw, chch’aw ta b’a chi upam ujayjatem jun tz’i’, chkunataj ta b’a pa ri saqrab’ajil ri jul, chk’iy ta b’a pa ruk’a’ jun masat.
Que mis corazones sean amarrados con una serpiente de colores para que no se confundan de dueño, para ponerles seña, para volver a encontrarlos en el camino de aquí a otros mundos.
Chexim ta b’a ri wanima ruk’ jun xolo’pa kumatz are chi man ksach ta ri ajchoq’e, kkoj retal, arechi kkariq chi jun mul qib’ pa jun chi k’olib’al.

Tareas para los vivos

Por José Henríquez
Diario Diagonal (España), 24 de septiembre de 2010

“En su corta vida desarrolló, recreó y practicó lo que quizá en miles o cientos de años no se practicaba ya en nuestro pueblo”. Palabras de Anastasio Guarcax, padre de Lisandro, “bajo la lluvia de la tarde”, en el funeral de su hijo.

Ya tenemos una primera tarea los aficionados al teatro, los acompañantes, los mirones, los comentaristas, los teatreros, en general, los que nos empeñamos en vivir cabalmente, no ser vividos, informados, consumidos. Conocer la obra de Guarcax y su compañía, como la de tantos otros teatreros que viven en peligro porque su arte extrae del silencio y de la muerte a sus pueblos y a sus culturas, porque para ellos hacer arte es enfrentar el exterminio, el despojamiento, la explotación, la miseria a los que está sometida la vida diaria de sus hermanos.

En Guatemala, como en otras tierras, se ha convertido en peligro de muerte el arte de la diversidad y de la justicia. Es peligroso rescatar del silencio a los pueblos, culturas y lenguas que han condenado a desaparecer las empresas multinacionales de la droga, del armamento, de la energía, de los combustibles, de las comunicaciones..., en complicidad con gobiernos locales y foráneos. No les basta con despojarlos y expulsarlos de sus tierras.

Deben desaparecer. Es subversivo que hablen, escriban, canten, hagan teatro en sus lenguas. Pueden llegar a existir. Silenciar. Y el silencio se extiende como la más artera de las masacres, gracias al poder de la reducción económica, racial y cultural que hacen los imperios mediáticos “globales”. ¿Qué medio comercial ha informado alguna vez del arte y el teatro centroamericano que se hace en las centenarias lenguas de estos pueblos?

Y el silencio contamina también nuestras carteleras de teatro, saturadas del barullo musical y humorístico de franquicias y de mausoleos, trufadas alguna vez de exotismos de exportación. Más tareas para los vivos: difundir, exigir palabra, colaborar, abrir espacios, acompañar a los teatreros del mundo que se han adelantado al riesgo de reconocer, afirmar y plasmar la rica diversidad humana, quizá una de las amenazas más temidas para los mercachifles de la lobotomía global. E impedir el silencio sobre el asesinato de Lisandro Guarcax, exigir que se conozca y se juzgue a sus asesinos.

Una herencia para todos y todas

Por Marco Canale
Periódico Diagonal (España), 24 de septiembre de 2010

Los miembros del grupo Sotz’il César, Daniel, Marcelino, Joselino y Gilberto ofrendan una ceremonia para velar los instrumentos y la máscara que Lisandro utilizó en Achjowen, su último montaje teatral.
La casa en la que estamos está pasando un largo sendero que se abre entre milpas (maizales) de tres metros de alto. Entrando en ella, donde el grupo crea y ensaya, uno comienza a entender el camino realizado hacia la raíz de su cultura, una cultura que fue invadida, empobrecida y masacrada pero que grita, canta, danza, y se hace presente cada vez que actúa o ensaya el grupo Sotz’il.
Como me dijo una amiga: “Cuando vimos la obra Kaji Imox nos dimos cuenta de que era un grito que esperó para salir cientos de años”. Todo el grupo había logrado, junto al director Víctor Barillas, recuperar un arte ancestral que permanecía fragmentado y aparentemente sepultado. Observando las huellas que dejaban las palabras de los tatas y las nanas (abuelos y abuelas) de su cantón en un caracol con el que un campesino llamaba a sus chivos, en las estelas y cerámicas, crearon los movimientos de su danza.
Su trabajo fue guiado durante nueve años por el gigantesco artista Lisandro Guarcax –no es una exageración– ante su muerte, eso fue lo que sentí cuando lo vi golpeando ese tambor que ahora está frente a nosotros. Llegaron más hondo de lo que probablemente ha llegado la mayor parte de las compañías latinoamericanas que conozco y de aquellas que lo intentaron con propuestas de teatro antropológico que al final se quedaron en una mera forma.
El Teatro de Sot’zil no se basa en una mirada antropológica académica, ni mucho menos en el folklore. No busca generar un museo de algo que ya no existe. El Teatro de Sot’zil dice “acá estamos, vivos. Esta es nuestra palabra, viva. Estos nuestros cuerpos, nuestro espíritu”. Vivo. Su teatro es una acción por la memoria de sus muertos, por sus abuelas y abuelos, por su cosmovisión, por una forma distinta de convivir, por la tierra que les robaron, por el idioma y el conocimiento que quisieron y nunca les pudieron quitar. Por eso construyen con sus propias manos decenas de instrumentos con barro, huesos, cañas, con piedras, y hacen máscaras con sus semillas.
En la Casa Sotz’il Jay, bajo la arreciante lluvia, vemos cómo ubican los instrumentos sobre una marimba cubierta con una tela. Junto a ellos está el tambor y sobre su cuero la máscara de Lisandro. Allí sigue el recuerdo de una persona querida, admirada y asesinada de manera infame, con unos métodos que recuerdan de manera siniestra las formas de matar del ejército en el conflicto armado, un acto criminal que se disfrazó de extorsión y que probablemente forme parte de los sistemáticos asesinatos de líderes comunitarios que luchan por los derechos colectivos de los pueblos originarios.
El Teatro de Sotz’il no se basa en una mirada antropológica
académica, ni en el folklore. No busca generar un
museo de algo que ya no existe. MIGUEL ABELLÁN
A la población indígena se la intenta alejar de sus raíces, de su fuerza, de su posible acceso al poder. Y el camino de los líderes es una forma de sembrar un movimiento que temen quienes siempre tuvieron el poder y, que como demostraron hace 20 años, están dispuestos a detenerlo comos sea. En total fueron 200.000 los indígenas asesinados por la oligarquía económica y los militares, quienes haciendo el trabajo sucio lograron una pequeña cuota de poder que ahora comparten con los narcotraficantes, que se arman de ex-militares y siguen sus métodos.
Como me dijo un directivo de Unión Fenosa en un vuelo de Iberia, “en las zonas donde están los narcos al menos podemos trabajar con tranquilidad”. En medio de este horror, sigue el exterminio de la población indígena. Sean hechos de manera directa o indirecta, son los mismos responsables.
Pero es importante no victimizar a Lisandro. Sabía que estaba en riesgo y decidió seguir su camino, seguir luchando por lo que creía. Como muchos líderes de su cultura siguen en la defensa de su territorio ante la minería, ante la expropiación de tierras y ante la represión. Terminados los cantos, palabras y lecturas, entré en la habitación donde el Grupo Sotz’il guarda sus instrumentos, su máscaras y un altar, donde están las figuras de nawales mayas regaladas por personas de la comunidad junto a objetos que pudieran servir para las representaciones (dos pieles de lagarto, una cabeza de venado...).
Marcelino, de 22 años, me dice que todo lo que hay allí se hace en colectivo, que aunque él se especializa en danza, ha construido con sus manos varios instrumentos que muestra. Yo observo la limpieza y cuidado, la calidad del trabajo, el amor al trabajo. Y siento que hay algo que nos lleva, no sólo a la raíz del arte y la cultura maya, sino a la raíz de un teatro que a veces siento lejos. La entrega al teatro, la entrega a la comunidad. Y estando allí, me entran ganas de llorar, de la emoción y la rabia.
Porque uno sabe que está frente a un trabajo importante, frente a un proceso importante, una entrega de las que no abundan. Y él me dice con tranquilidad: “Acá, entre estas milpas, está el corazón de nuestra cultura”. Y yo siento que hay algo del corazón de todo nuestro continente. Pienso en la herencia que deja Lisandro no sólo para su grupo sino para las personas que hacemos teatro. Y me pregunto cómo contar a las personas que no conocen su trabajo cómo es un montaje del grupo Sotz’il, y recuerdo que ellos dicen que su teatro sólo puede verse. Que es una experiencia que no se puede describir. Y recuerdo su decisión política de no poner subtítulos en su obras, que son representadas en kaqchikel y pienso que tal vez lo hacen para que escuchemos desde un nivel más profundo, para que en lugar de comprender en nuestro sentido occidental –un comprender que tiene tanto de poder y de protagonismo– podamos escuchar la naturaleza, los sonidos, el viento, lo que no vemos, lo que no está de manera evidente ahí.

Cuando el arte cuesta la vida

Por Laura Corcuera
Periódico Diagonal (España), 24 de septiembre de 2010

EL 25 de agosto el director del grupo Sotz’il y maestro maya Lisandro Guarcax fue secuestrado, torturado y asesinado por un grupo criminal de Guatemala. El mundo de la cultura está consternado y exige que se investigue.
En septiembre las ciudades europeas esperan la llegada del otoño. El mundo de la cultura se reencuentra en salas y eventos. La televisión comienza nuevas series y anuncia coleccionables. Las páginas de las secciones culturales hablan de los próximos estrenos y ofrecen nutridas agendas. El 25 de agosto queda lejano y suena a vacaciones. Pero hay que recordarlo y contar lo que pasó.
Aquella tarde, en Sololá (Guatemala), Lisandro Guarcax, director del grupo Sot’zil y líder maya kachikel, se dirigía a la escuela oficial de Chuacruz de la que era director y educador. A finales de julio, Lisandro había estado con su grupo, y con la poeta K’iche’ Rosa Chávez, el ceramista Carlos Chaclán y el músico Ranferí Aguilar en el Festival Internacional de Pueblos Indígenas Riddu Riddu, en el norte de Noruega. Era la primera delegación guatemalteca que participaba.
Chávez y Guarcax hicieron además junto a otros artistas un seminario sobre el cambio climático desde el punto de vista de pueblos indígenas El 26 de agosto, el cuerpo del Lisandro Guarcax aparecía en la aldea Los Encuentros, Sololá, con una soga en el cuello, atado de pies y manos y con señales de tortura. Los grupos criminales abundan en Guatemala y en gran parte de Centroamérica y están ligados al narcotráfico, a la oligarquía terrateniente, a la Policía, al Ejército y también a las empresas transnacionales. Hacer y decir determinadas cosas cuesta la vida, y más si eres indígena. Guarcax era guía espiritual, investigador de arte maya prehispánico, profesional del teatro, la música y la danza kaqchikel, y también padre de un niño de siete años y de una bebé recién nacida. Su asesinato es político y racista. “Todo apunta a que la razón de su muerte está vinculada a su pertenencia al grupo Sotz’il”, afirmó la periodista Carol Zardetto en El Periódico.
Con Lisandro son tres los miembros de la familia Guarcax asesinados. Sus primos Ernesto y Carlos Emilio, también del Centro Cultural Sotzil Jay, fueron asesinados en 2009. El mundo de la cultura está de luto y consternado por su muerte. Artistas, organizaciones indígenas, sociales y campesinas acaban de redactar un comunicado público de denuncia: “Este hecho criminal inaceptable afecta profundamente a la cultura y al arte en Guatemala, visibiliza una vez más el clima de violencia y zozobra que vivimos, la represión y criminalización brutal hacia los pueblos y las voces generadoras de conciencia y la intolerancia hacia un mundo distinto”.
El documento, que se puede suscribir enviando un mail (tucorazonflorece [arroba] gmail.com), exige al Estado de Guatemala y al sistema de justicia nacional e internacional que su muerte no quede en la impunidad y que se agilicen las investigaciones. En 2009, las muertes por violencia superaban las 6.450 personas.
Guatemala sigue desangrándose. Pierde a su gente cada día. Arrastra la segregación de los pueblos indígenas y el racismo de Estado, arrastra el genocidio reiterado. Guatemala también arrastra la impunidad, el saqueo y la indolencia de organismos internacionales.
Escena de la ‘Danza de los Nawales’.
El calendario sagrado maya consta de 20 nawales.
Esta danza representa armonía, respeto y unidad
entre la naturaleza y el ser humano GRUPO SOTZ’IL

Romper el ninguneo
Cuenta la historia maya que en El Tablón de Sololá los primeros abuelos kaqchikeles, Gagavitz y Zactecahu, recibieron en Iximche’ el fuego como símbolo de la sabiduría por parte del dios murciélago Tzotziha Chamalcan. La gente de Sololá guarda mucho respeto al Sotz’il (murciélago). De ahí el nombre del grupo que dirigía Guarcax. Hablando con los abuelos y abuelas de El Tablón, el grupo Sot’zil aprendió a construir instrumentos, a bailar y a contar historias kaqchikeles con música de marimba, flautas, pitos, tambores, ocarinas, códices, chinchines, caracolas... Su intención con el teatro era “representar las cosas trascendentales para nuestras comunidades”, expresó Guarcax. Su primera danza no se estrenaría en un teatro, sino ante el círculo de ancianos de Sololá.
El artista maya huía de algo: “Nunca convertir nuestro arte en un folclor. La única forma de que nuestra propuesta no sea folclorizada es construirla a partir de un sentido político”. El grupo Sotz’il habla de política desde la percepción de la cosmovisión maya: “Sólo así es posible la reivindicación de la cultura original a través del arte”. En 2001 el grupo creó el centro cultural Sotz’il Jay. Con otros colectivos de arte han impulsado en Guatemala un movimiento de la Juventud Indígena que promueve el arte del pueblo maya a través de la investigación y la práctica del teatro, la danza y la música.
El periodista Javier Payeras escribió: “En poco tiempo [Lisandro Guarcax] logró que Sotz’il consiguiera romper con los paradigmas de discriminación y ninguneo que aún prevalecen en el re-colonizado panorama cultural de nuestro país. Artistas de origen indígena que han llenado de asombro a su público, apostando por un teatro experimental que emerge de las raíces más profundas de eso tan propio y tan exacto que es la poesía”.
Sobre el interés creciente que el centro ha provocado en niños y jóvenes, Guarcax contaba: “A veces nos preguntan ‘¿Así era cómo bailaban los antiguos mayas?’, la respuesta es no. Somos mayas, pero nuestra danza se ubica en la duodécima era de nuestro calendario. Nuestra danza es maya, respeta mucho los elementos de nuestra cultura, pero no se puede comparar con otro tiempo y otro espacio”.
Además de un gran repertorio de música maya kaqchikel, el grupo Sotz’il ha montado dos obras teatrales que han transcendido Guatemala y Centroamérica. Su primer trabajo fue Kaji’ Imox, una obra épica, homenaje a la vida y a la resistencia de los Ajpop, últimos gobernantes kaqchikeles, Kaji’ Imox y B’eleje’ K’at, ante la invasión de la ciudad de Iximche’ por el español Pedro de Alvarado entre 1524 y 1530.
Para Víctor Barillas, que dirigió la obra, la manera de hacer teatro de Sotz’il es distinta: “Tuve que quitarme todo el conocimiento del teatro tradicional, hubo que desoccidentalizar el teatro para lograr presentar una dramática propia y congruente con el discurso de lo que heredaron los abuelos. Una evolución en la manera que se transmiten las tradiciones y las historias en la modalidad oral”.
El grupo también montó Ajchowen (El Artista), basada en el libro sagrado Popol Wuj, donde se cuentan las aventuras de Jun B’atz (primer hilo del tiempo) y Jun Ch’owen (primer sonido), los creadores de las artes según la cosmología maya. Y las danzas Jun Ajpu’e Ixb’alamkej, y La danza de los Nawales. Además de participar en el Festival Riddu Riddu de Noruega, el grupo ha producido su primer disco, Jom kamasotz. Estas semanas miles de personas le dicen a Lisandro Guarcax “tu corazón florece”. Sirvan estas páginas de homenaje y también de denuncia.

Periódico Diagonal, España


Adhesión de ARTEZBLAI, País Vasco

El Consejo Editorial de la Revista de Artes Escénicas Artezblai se adhiere desde su página web al manifisto del Moviemiento Tu Corazón Florece.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

A Call for Justice for Artist Leonardo Lisandro Guarcax


Leonardo Lisandro Guarcax, 32 years old, was kidnapped, tortured, and assassinated on August 25, 2010, en route to the school where he served as principal in Sololá, Guatemala.  Lisandro was an artist and a Kaqchikel spiritual guide who was coordinator of Sotz’il Jay Cultural Center.  The group promotes and investigates pre-Columbian Maya art through theater, music, and dance.  Lisandro and his companions in Sotz’il are credited with energizing a new movement of Maya youth with pride in their culture and way of life through investigating and developing ancestral expressions of Maya art.

Centro Cutlural Sotz'il Jay with the artistic community, indigenous, social and rural organizations located in Guatemala and around the world unite to demand a full investigation and justice for the kidnap and assassination of Leonardo Lisandro Guarcax. 

If you would like to include your name to the manifesto, visit Tu corazon florece   or email tucorazonflorece@gmail.comThis e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it . 

lunes, 20 de septiembre de 2010

Lisandro Guarcax

Por Paulo Alvarado
Revista D, Prensa Libre, 12 de Septiembre de 2010

Empecé a conocer el trabajo del grupo Sotz’il algún tiempo después de su fundación, hace una década. Me fue llamando la atención su capacidad para emplear los elementos de una tradición local como punto de partida para una propuesta artística universal —no como punto de llegada para seguir repitiendo patrones de estampa turística—. Incluso, como miembro del Cuarteto Contemporáneo, pude alternar con Sotz’il en un festival, hace unos tres años. Lo gracioso en aquella ocasión fue que así como presentaron a Sotz’il como “grupo coreográfico kaqchikel”, al Cuarteto lo anunciaron como “grupo coreográfico ladino”…

domingo, 19 de septiembre de 2010

Muestra de apoyo de Earth People United, Estados Unidos

Apoyo de la Unidad de Desarrollo Artístico de los Pueblos Indígenas del Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala y la Organización Timach

Muestra de Apoyo de la Fundación Cholsamaj

Fun


Muestra de Apoyo Mujeres Mayas Kaqla




Muestra de Apoyo de KAMUKU Q'ojomanela'

Muestra de Apoyo de SEDEM y UDEFEGUA

Muestra de Apoyo de la Gran Confederación de Consejos Principales Ajq'ijab' originarios del Pueblo Mayab'

sábado, 18 de septiembre de 2010

Una lágrima...

Por Luna María Pilar Loa (España)

Una lágrima mientras leía los poemas a tu vida... una lágrima de tristeza por alguien que nunca conocí, ni escuché pero que sentí a través de tus entrañables y fieles amigos; ellos con su amor por tí, Lisandro, nos han hecho sentir tu canto a la libertad y a la vida eterna y por tí seguiremos siendo guerreros por la paz y la justicia aunque seamos pocos, aunque nos den la espalda, aunque nos llamen locos.
Seguiremos luchando con las armas de las artes y la palabra amable. Porque el verdadero hombre no debe destruir sino instruirse. Aquí, humildemente te seguimos hasta que, como dijo tu papá, "volvamos a esa tierra que germinas y transformas para contarte que se quedaron otros siguiéndote y sembrando".

Desde España con cariño para Lisandro y su familia.
Luna

Artistas centroamericanos homenajean a Lisandro Guarcax

La I Muestra Centroamericana de Teatro, que se celebró en el Teatro de Bellas Artes de Ciudad de Guatemala entre los días 22 y 26 de septiembre de 2010, estuvo dedicada a la memoria de Lisandro Guarcax, coordinador del Centro Cultural Sotz’il Jay.
En esta primera muestra participaron grupos profesionales de teatro de 4 países de la región centroamericana, con la intervención de figuras protagónicas del movimiento teatral de sus países.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Lisandro Guarcax González: el murciélago que vuela

Por Pablo Sigüenza Ramírez
Investigar el pasado, negarse a entenderlo como nos lo cuenta el opresor y como está escrito en los libros de la historia oficial; revisarlo, contarlo desde la voz de los abuelos y abuelas; valorar los héroes propios, recobrar la dignidad de los pueblos en resistencia, desmitificar la mal llamada conquista, desnudarla y nombrarla invasión. Interpretar con nuestra mente y corazón la historia para reconstruir nuestra esencia, nuestra identidad, nuestro ser individual y colectivo. Estas fueron acciones que Lisandro Guarcax Gonzáles practicó mientras tuvo aliento, en tanto sus pasos recorrieron nuestros suelos y caminos lejanos.
Lisandro fue maestro de teatro, música y danza maya, fue maestro de educación primaria urbana y bilingüe, guía espiritual kaqchikel, técnico en sistemas de computación con estudios de ingeniería en sistemas; pero sobre todo fue un invalorable ser humano, artista creador de sueños y transformador de realidades.
Junto a su familia fue fundador del Centro Cultural Sotz’il Jay en Sololá y del grupo de teatro y danza Sotz’il, con el cual recorrió varios países de América Latina y Europa. Sus puestas en escena: “Kaji’ Imox” y “Ajchowen” recuperan los valores propios y universales de la forma de entender el mundo que los pueblos mayas han cultivado: “los seres humanos sólo conseguiremos la trascendencia si nos acercamos a la Madre Tierra para valorarla. Con ese acercamiento a la naturaleza y a su sabiduría oculta, nos acercaremos también a la esencia de la vida.”
Pese a todo el aporte que la familia Guarcax hace a la historia, al arte y a la construcción de una Guatemala justa, o debido a ello, los artistas sololatecos han sido objeto de represión y muerte. En mayo del 2009 fueron asesinados Ernesto y Carlos Emilio Guarcax Gonzáles. El 20 de agosto recién pasado fue secuestrado, torturado y asesinado Lisandro. 
“El que ama la libertad, la ama estando libre” cantan Gad Echeverría y Rony Hernández en una hermosa composición de Giovani Pinzón llamada El Flautista. Lisandro fue libre y compartió su libertad con propios y extraños. Su muerte es evidencia de la intolerancia y la violencia que se ejerce contra las voces y acciones de cambio en este país sumido en el terror económico, político y social. 
Del 23 al 26 de septiembre se realizó en el teatro de Bellas Artes la Primera Muestra Centroamericana de Teatro en homenaje a Lisandro. A dos meses de su terrible deceso me uno a las voces de condena y a la exigencia por que este hecho contra Guatemala no quede impune. Comparto con las y los estimados lectores el poema “Tu Corazón Florece”, de la poeta maya Rosa Chávez dedicado a Lisandro, a su arte, su legado y su ofrenda de vida.
Que mi corazón florezca cuando deje de bombear tinta roja, que le salgan espinas pequeñas y flores amarillas, que lo pinten con nij y le hagan dibujos de animales y pájaros bicéfalos.
Que mi corazón se deshaga en la tierra y crezca en un árbol de pino, que mire por los ojos de un búho, que camine en las patas de un coyote, que hable en el ladrido de un perro, que sane en el cuarzo de las cuevas, que crezca en los cuernos de un venado.
Que mis corazones sean amarrados con una serpiente de colores para que no se confundan de dueña, para ponerles seña, para volver a encontrarlos en el camino de aquí a otros mundos.
El domingo 17 de octubre se realizará en el Parque Central de Guatemala el festival Tu Corazón Florece, para mantener vivos los sueños y realidades que Lisandro construyó.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Si se hubiera quedado sembrando milpa

Por Carolina Escobar Sartri
Prensa Libre, 16 de septiembre de 2010
 

Cuando supe que Lisandro Guarcax había sido secuestrado y asesinado, pensé que hay países, como el nuestro, en donde para ser alguien no hay que ser nadie. No decir nada, no preguntar mucho, no pensar diferente, no atreverse a serlo, no amar al otro ser humano, no contrariar el orden establecido, no querer el bien, no querer nada, no mover nada de lugar, no ser nada.
Pensé que la subjetividad que aún prevalece en muchas partes manda que los indígenas siembren milpa, cosechen tierras ajenas o carguen con un canasto. Esa subjetividad es la que los quiere quietos, los quiere “mijos”, los quiere “inditos”. Y es la misma que ha mandado despojarlos de ideas, de sentimientos, de emociones y, en consecuencia, hasta de sus propios derechos individuales y colectivos, incluso de los inalienables, como la vida.
Lisandro era un líder único, de esos que logran hacer un puente entre las generaciones pasadas y las actuales, condición innegable de cualquier liderazgo. Y si bien cada vida acabada de esa manera duele, su ausencia, además, deja un gran vacío entre quienes le amaban, le admiraban, le conocían y no le conocían, en su casa, en su calle, en la comunidad de El Tablón, en Sololá, en la cultura de Guatemala, en la del ancho mundo que ya había recorrido con el grupo Sotz’il, formado junto con sus hermanos y primos, con quienes construyeron el sueño y la realidad que hoy es el Centro Cultural Sotz’il Jay, desde donde se realiza un proceso serio de investigación, recreación y propuesta artística de música, danza y teatro kaqchikel. Han matado a un gran hombre de apenas 32 años.
A través de una buena amiga, me llega este texto de un ciudadano español, muy cercano a nuestra Guatemala, del cual cito un fragmento: “Eso es lo que hace que nos sorprendamos, los aspectos más oscuros del alma humana. Y nos parece que sólo caen los buenos, los mejores, los generosos, los que luchan por los demás. Y que el mal, inagotable, golpea una y otra vez. Y en todas las partes del mundo los hombres encarcelan a otros hombres, explotan a otros hombres, oprimen a las mujeres y las violentan, asesinan a los que alzan la voz. Es la lucha eterna, liberticidas contra hombres libres. En algunos lugares, pocos y privilegiados, la pelea cae del bando de la dignidad. Sin embargo, los frentes son muchos, y en otros sitios, como en Guatemala ahora, los mezquinos, los sicarios, los enemigos de sus propios hermanos, están envalentonados.”
No es valiente quien asesina a otro ser humano. Valiente es quien, como Lisandro, se atreve a resistir mandatos opresores y a cambiar las reglas con pasión, compromiso y profunda humildad. Valiente quien, como él, le dio sentido a la sabiduría de generaciones anteriores, quien admiró y recogió el liderazgo de su padre, y regaló vida a su madre, donándole un riñón. Valiente Lisandro, que se atrevió a compartir con su compañera la pasión por cambiar el mundo, que le dio a su pequeño hijo el nombre de Ajpú Balam y dejó una niña que, al momento de su secuestro, tenía solo cuatro días de nacida. Valientes quienes, como él y su grupo, en las condiciones que puede ofrecer una comunidad rural, desarrollaron un discurso, una estética y una propuesta artística escénica en kaqchikel extraordinaria. Valiente quien, como él, desafió la mediocridad, lo que no quiere cambiar, y lo hizo por las rutas de la resistencia y la paz.

¡Tu corazón florece, Lisandro!

Por Ana Luz Castillo Barrios


Sorpresa, dolor, abatimiento, ira y más dolor. Así viví el asesinato de Lisandro Guarcax porque para mi, su desaparición física de esta vida tiene inmensas repercusiones. Ente la angustia y la conmoción vivida, trataba de encontrarle alguna coherencia a mis pensamientos, articular la devastación que sentía. No cabe duda: lo torturaron y asesinaron por hacer arte, por creer en un mundo mejor, por tocar las estructuras que en este desdichado país, han sido inamovibles. Una ráfaga de memorias dolorosas me llevaron 30 años atrás y me sentí sin fuerzas para encarar nuevamente la mezquindad, la maldad, el egoísmo, el poder descontrolado, los aspectos más sucios y ruines del alma humana que se desenmascaran en este crimen.

martes, 14 de septiembre de 2010

Apoyo de Indigenous Peoples Issues


The national and international artistic community, indigenous, farmers´ and social organizations
We all manifest
our total indignation and repulse faced with the abduction and cruel killing of Mayan Kaqchikel artist Leonardo Lisandro Guarcax González, coordinator of the Sotz´il Jay Cultural Centre and group, with which he performed all over Guatemala as well as at Latin-American and European festivals. He was responsible for a serious, conscious work of high quality within different disciplines like music, dance, poetry and theatre; investigating the Mayan pre-Hispanic art, generating dreams and creating action for the transformation of our country and society, through the reclaim of the Mayan peoples and their culture. He was a noble educator, greatly committed to his work with children, youngsters as well as his work for the collective rights of indigenous peoples through art. Lisandro was a spiritual guide, a wise companion, brother and friend.
We all denounce
that Leonardo Lisandro Guarcax González, from El Tablón, Sololá, was abducted on the 25th of August, while on his way to the Official School of the Chuacruz community, in the municipality of Sololá, where he worked as a headmaster and teacher. His body was found hours later with severe signs of torture. This inacceptable criminal act against a defender of Human Rights strongly affects the cultural and artistic life of our country, and shows once again the climate of violence and restlessness in which we live, the degree of repression and criminalization of our people and the voices generating conscience, the intolerance of a different world.
We fervently demand
that the Guatemalan State, the national and international judicial system, do not leave this case in impunity, we demand that it be followed up on and that the appropriate investigations are put into action and that the ones responsible for this terrible crime must be punished.
At the same time, we show our solidarity with the Guarcax family and the Sotz´il Jay Cultural Centre, who already lost two other family members and collaborators, due to the killings of Ernesto and Carlos Emilio Guarcax González in 2009, crimes which until now have been left in impunity.
Lisandro Guarcax returns to mother Earth as a giver of life. His wisdom is alive amongst us and in his community. It is preserved as a seed of constant growth at the Sotz´il Jay Cultural Centre, as a treasured heritage for the present generation and the ones to come.
Your heart blooms

sábado, 4 de septiembre de 2010

Lluvia en la Casa del Murciélago

Las autoridades tienen la obligación de esclarecer el caso.
Bajo otra lluvia pertinaz, nos reunimos frente a la Casa Presidencial para protestar por el asesinato de un gran artista que nos dejó impresionados por su profesionalismo, capacidad y entrega, Lisandro Guarcax, del grupo de teatro Sotz’il, cuya casa está en Sololá. Hace unos años tuve la oportunidad de verlos actuar  en Chimaltenango, donde presentaron Kají Imox, obra que relata la vida de uno de los últimos príncipes kaqchikeles de Iximché, ahorcado por el sanguinario Pedro de Alvarado.

Con el fin de realizar una interpretación de su pasado que dignifique el presente, Lisandro y el grupo Sotz’il han hecho investigación etnomusical, revisaron documentos y hablaron con los ancianos. Los trajes, danzas e instrumentos utilizados, así como los escenarios y la representación están  inspirados en el espíritu de resistencia de los pueblos mayas que han conservado sus idiomas y tradiciones frente a las opresiones y el conformismo.

Como muchos jóvenes del país, Lisandro hizo de su preocupación por el deterioro ambiental, una lucha colectiva contra los abusos. Su rechazo a la minería y la explotación desmedida de los bienes naturales se manifestó en su quehacer cotidiano y artístico. Todo ello pudo haber provocado la envidia de gente mediocre que se ve amenazada por las luchas emancipatorias. Es sabido que en su comunidad hubo quienes manifestaron desconfianza ante este grupo, por su ejercicio de la espiritualidad maya, por su activismo y hasta por usar el cabello largo. Así de mezquina puede ser la gente.

Por este medio transcribo lo que su hermano Daniel me pidió transmitir en nombre del grupo a la opinión pública: “Lo que nosotros como grupo tenemos es una exigencia al Ministerio de Cultura y Deportes para que se pronuncie, porque ni siquiera eso han hecho, ya que nuestro trabajo artístico es  expresión de un movimiento juvenil que busca reivindicar la cultura y el arte ancestral, como un aporte al desarrollo político, económico, social y cultural de los pueblos indígenas de Guatemala. Es muy injusto que con tanta violencia se calle la voz de toda una etnia y que se esté viviendo en un país racista donde no se reconocen los derechos de nuestros pueblos. Lo ocurrido con el asesinato de Lisandro es una gran pérdida para el país y para el mundo, ya que el trabajo que hacemos ha cruzado fronteras y ha llegado a otros pueblos indígenas. Enviamos un agradecimiento a los medios, a las organizaciones mayas y no mayas que se han pronunciado y nos han dado su apoyo”.

Es lamentable que con saña, crueldad y violencia se persiga y reprima a quienes de manera pacífica y creativa promueven valores democráticos y formas de convivencia armónicas. Las autoridades de este Gobierno tienen la obligación de esclarecer el caso y castigar a los culpables de este crimen que lleva implícito un mensaje contra quienes en esta tierra del maíz, todavía creemos en la justicia. Es nuestro deseo que el murciélago, símbolo del pueblo kaqchikel, siga vivo y en pie de lucha. Desde aquí, nuestra solidaridad y acompañamiento.

 

viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Por qué lo mataron?

Por Carol Zardetto

Lisandro Guarcax no fue el primero.
En un país en que alrededor de veinte personas diarias mueren en forma violenta, pareciera que otra muerte nos debería parecer un poco más de lo mismo. Sin perjuicio de que no podemos permitir que la muerte nos deje impávidos, en esta ocasión mataron a Lisandro Guarcax y todo apunta a que la razón de su muerte está vinculada a su pertenencia a Sotz’il, grupo artístico maya de enorme relevancia. No fue el primero. Antes fueron asesinados Ernesto y Emilio Guarcax González, otros miembros del grupo.
Las especulaciones apuntan por lados diversos: para algunos este acto terrible viene de manos de ladinos racistas, incapaces de absorber un cambio de paradigmas sobre el indígena a quien todavía asumen con una mentalidad anacrónica de conquistadores. Para otros, fueron las propias estructuras fundamentalistas de su pueblo las que fraguaron no sólo la muerte de los integrantes del grupo, sino la del propio grupo. Nada más temido que la transformación que viene con las nuevas generaciones para las mentes obtusas que no admiten una necesaria evolución.
No importa de qué sector recalcitrante de nuestra sociedad provino la violencia. En todo caso, es expresión del tenebroso impulso de supresión tan enraizado en nuestra idiosincrasia, y es precisamente allí hacia adonde debemos apuntar nuestras baterías.

Paul Eluard dijo que la libertad es un estado del espíritu. Y nada más temido que el sentido de libertad sembrado en cada corazón humano. Por eso nuestras estructuras educativas, religiosas, sociales lo matan lentamente con sus desviados mensajes que prefieren mentalidades pequeñas y conformistas. Por ello también, lo matan con violencia cuando, a pesar de todo, encarna en alguien donde el espíritu de libertad progresa, prospera e impulsa al cambio social, tal el caso de Lisandro.
No es el arte y sus infinitas posibilidades lo que está mal en nuestra sociedad o en la pequeña comunidad de El Tablón, Sololá. Lo que está mal es cultivar y permitir que siga creciendo una sociedad rígida y temerosa. Aprendamos a sembrar semillas de tolerancia.

La paz implica la grandeza de acoger la expresión de las múltiples formas del pensamiento y la emoción humanas. Implica aceptar que la realidad será conformada por la diversidad de fuerzas y maneras de ver el mundo y en ello radica precisamente su riqueza. Así, ningún pensamiento fundamentalista y totalizador permite la paz.
Lisandro Guarcax está muerto y es urgente esclarecer su asesinato. Quizá la justicia pueda cumplir con una de sus magnas funciones: restablecer la armonía en medio del terror y la sinrazón. En todo caso, los invito a reflexionar: Lisandro y el grupo Sotz’il han ofrendado a nuestra sociedad un precioso mensaje. Podemos crear una Guatemala joven, poderosa y con una infinita belleza. Una Guatemala libre de la oscuridad.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Indignación

Jueves, 02 de Septiembre de 2010
(...)
Por otro lado, el cobarde secuestro y asesinato de Leonardo Lisandro Guarcax. Fue asesinado quien era director de la Escuela Oficial de Chuacruz, en Sololá, además de artista, guía espiritual, promotor e investigador de arte prehispánico y un profesional del teatro, la música y la danza kaqchikel, del grupo Sotz'il, es algo imperdonable y una clara muestra de que en Guatemala no hemos avanzado nada en materia de derechos humanos, sino todo lo contrario.
La intolerancia, la envidia y la impunidad imperan en el país y permiten que la gente que aporta, que busca el cambio en beneficio de los demás y que sueña con una Guatemala buena sea eliminada para que la prepotencia, los abusos y la ignorancia sigan robándose todo lo bueno que Guatemala tiene.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Una triste despedida para Guarcax


Por Carla Natareno

Cuando la noticia de la muerte de Lisandro, miembro del grupo de danza Sotz’il empezó a circular entre familiares y amigos, todos la recibieron con estupor e incredibilidad. Nadie encontraba razones para entender los motivos de su asesinato.El miércoles 25 de agosto sucedió el secuestro. El artista llamó a su familia para informales que sus captores pedían Q500 mil a cambio de su libertad. Desde ese momento, su familia empezó a buscar la cantidad de dinero, pero no logró reunirlo. Los captores al no recibir el monto disminuyeron el precio establecido, pero no se consiguió. Al día siguiente, el cuerpo del artista apareció con señales de tortura en el territorio de la aldea Los Encuentros, Sololá.

La noticia corrió, y el medio artístico del país recibió la información con tristeza, expresando que la violencia que vive el país es intolerable y la pérdida de Lisandro dejó un vacío. Vitalino Tejxun, colaborador del grupo  Sotz´il, entregó a diferentes medios de comunicación una nota de prensa en la que indica que el padre de Lisandro durante su sepelio el viernes pasado dijo: “Mi hijo vuelve a la Madre Tierra como dador de vida”, mientras que Audelino Sajvin, Ajq’ijab.

Un artista, un hombre 
En julio pasado, varios artistas guatemaltecos viajaron a Noruega para participar en el Festival de pueblos indígenas Riddu Riddu. Por primera vez, Guatemala fue parte de este encuentro, con la presencia de Sotz’il, la poeta Rosa Chávez y Ranferí Aguilar.Aguilar comparte que “la primera vez que vi a Lisandro fue en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, cuando el grupo Sotz´il presentó Ajchowen, una obra de teatro, danza y música basada en el Popol Vuh e interpretada completamente en kaqchikel. Desde ahí me di cuenta de la intención de una expresión diferente. Algo que no había visto antes en Guatemala en el campo musical, un deseo de conectarse con expresiones artísticas prehispánicas por parte de un grupo auténticamente maya.
Durante su estadía en Noruega, Ranferí tuvo la oportunidad de compartir con Lisandro, período de tiempo en el que conoció su trabajo, su historia y sus motivaciones.La poetisa K’ich’e, Rosa Chávez, cuenta que Guarcax “era en principio un gran ser humano, con un corazón y una sonrisa que resonaba como sonajero, un gran artista maya, amigo y hermano. Responsable de un trabajo artístico serio y consciente, generador de sueños y acciones desde el arte para la transformación del país y de la sociedad”. También lo considera como un noble educador, comprometido con la niñez y la juventud y con las causas de los pueblos indígenas. “Visionó cambios profundos y trabajó fuertemente para hacerlos realidad desde la música, la danza, la poesía, el arte ancestral, que junto al grupo Sotz’il puso en escena en la contemporaneidad como un legado ahora para las generaciones presentes y futuras”, comenta Chávez. 
Ana Rosa Orozco, de la Dirección de las Artes del Ministerio de Cultura, relata que cuando conoció a Guarcax y al grupo Sotz’il  en 2007. “Él entró sonriente y energético con su mochilita a la oficina del Teatro Dick Smith del IGA. Ese año trabajamos por una presentación de Ajchowen, El artista, en conjunto con Sotz’il , IGA y  la Embajada Americana”, cuenta la gestora, agregando que quedó impresionada con el trabajo y expresividad del grupo. 

Su muerte deja un sabor amargo 
 El artista plástico Benbenuto Chavajay, describió a Lisandro como un ser silencioso, “similar a un guía espiritual que reflexiona y percibe las cosas”. A esa idea, el músico Ranferí Aguilar agrega: “Cuando me enteré de su muerte me impresionó mucho; aún mi mente no termina de explicarse cómo puede darse una situación tan absurda, terrible y totalmente inaceptable. La violencia es la peor opción que puede escoger un ser humano; no soluciona nada, sólo nos vuelve miserables como sociedad y como seres humanos”, expresa. Rosa Chávez agrega que “lo sucedido a Lisandro Guarcax es un crimen de los más crueles contra el presente y el futuro del pueblo Maya y de todo el país. Exigimos justicia”.Orozco confiesa que la inesperada muerte de Lisandro, le ha producida una gran tristeza e indignación como persona, como gestora, y como artista.  “Este hecho de sangre repudiable  ha dejado a dos niños huérfanos de padre (un niño de 7 años y un bebé recién nacido), ha producido a su esposa, a su familia y a toda la comunidad artística una gran tristeza y  desconsuelo”, comparte Orozco, que acudió al sepelio del artista el cual fue concurrido por una gran multitud que incluía su familia, amigos, maestros, alumnos de la escuela, artistas y técnicos. 
También asistieron miembros de artes escénicas, gestores culturales, algunas embajadas, Ministerio de Cultura y Deportes, algunas binacionales y toda la comunidad de El Tablón, Sololá.Para Chavajay la muerte de Lisandro es una pérdida similar a la que sucedió con el escritor Luis de Lión. “Se debe investigar su muerte. Nosotros somos artistas y no empresarios ni gente con dinero, trabajamos para nuestras comunidades. Ahora sus amigos, estamos pensando hacer actividades en su memoria”, concluye Chavajay. (guía espiritual) destacó que el conocimiento de Lisandro “está ya regado por todo el mundo y vivirá para siempre”. Amigos, familiares y personalidades del gremio artístico asistieron al funeral de Guarcax, que se realizó en la comunidad el Tablón, Sololá.  

Murciélagos de Luto: Como una sombra negra

Por Lucía Escobar
El Periódico, 1 de Septiembre de 2010


Así como van las cosas en Guatebala, voy a  irme especializando en obituarios.  Estamos condenados al eterno luto, a llorar y llorar muertos, a sacrificar a nuestros mejores hijos, a soportar injusticias, al miedo y a callar.
¡No lo puedo creer!  ¡Es increíble! ¡Es imposible! ¡No puede ser!, fueron los comentarios que más escuché el jueves pasado. Leonardo Lisandro Guarcax fue asesinado en su aldea natal, en el Tablón, Sololá. Un día antes había sido secuestrado mientras se dirigía a la Escuela Oficial de Chuacruz, donde era director. Lo encontraron con graves señales de tortura y ahorcado.
Lisandro, además de maestro, era artista, guía espiritual, promotor e investigador de arte prehispánico y un profesional del teatro, la música y la danza kaqchikel. Sus innovaciones en el arte maya, le habían dado fama internacional. Recién había regresado del Festival Riddu Riddu, en el norte de Noruega, convocado por la nación sami. No es la primera vez que miembros de Centro Cultural Sotz’il Jay son víctimas de la violencia. En mayo del 2009 mataron a Ernesto y Carlos Emilio Guarcax González, del mismo colectivo artístico.
El asesinato de Lisandro tiene varias lecturas. El hecho de que alguien como él sea visto como una persona no sólo merecedora de ser asesinada, sino también de que se le inflinjan  torturas típicas de la guerra, nos demuestra que la intolerancia y la injusticia mueven nuestro país. Que no hemos evolucionado nada, que no hemos aprendido nada, que somos peor que antes.
Es una pérdida irremediable y terrible para el país, la desaparición física de Lisandro es como una sombra negra que abre sus alas sobre nosotros. Me quedo con las palabras de Rosa Chávez: “Lisandro, sabemos que tu corazón está floreciendo, ya es neblina, lluvia, viento, sonido…”

Lisandro

Por Javier Payeras
El lenguaje se hace una herramienta inútil, cuando sobre la hoja en blanco se deben escribir ciertas cosas. Cosas amargas: impotencia y rabia. Cosas difíciles de entender. Una vez decidido me hago redactar las palabras presentes, las palabras difíciles, las palabras que se imprimen.
Lisandro Guarcax fue secuestrado y asesinado en cuestión de un día. El cuerpo del actor y coreógrafo de la compañía de teatro contemporáneo Sotz’il Jay, fue encontrado muerto y con señales de tortura. Otra víctima que forma parte del saldo violento que dejó la semana pasada. 
El aporte de este sencillo maestro de escuela fue enorme. En poco tiempo logró que Sotz’il consiguiera romper con los paradigmas de discriminación y ninguneo que aún prevalecen en el re-colonizado panorama cultural de nuestro país. Artistas de origen indígena que han llenado de asombro a su público, apostando por un teatro experimental que emerge de las raíces más profundas de eso tan propio y tan exacto que es la poesía.
Pienso en tantas reivindicaciones, en tanta parafernalia respecto a los mártires del Conflicto Armado. ¿Para qué? Hace una semana murió uno de los creadores y organizadores culturales más importantes que hemos tenido, pero resulta que no se puede hacer nada. Al igual que Roberto Obregón, Otto René Castillo, Luis de Lión, Alaíde Foppa… ¿Algo cambió con ellos? ¿Quién puede convencernos de lo contrario?  
El lenguaje es una herramienta inútil para arreglar el pasado. Pero en la inmensidad de esta tristeza que siento, quiero acercarme a esa viuda y a ese niño que dejó este joven artista, quiero decirles que nada es más fuerte que la vida, que Lisandro Guarcax supo demostrárnoslo y por eso permanece.

Nota de duelo

31 de agosto de 2010


El Centro Cultural Miguel Ángel Asturias lamenta el fallecimiento del artista guatemalteco LEONARDO LISANDRO GUARCAX, y espera el pronto esclarecimiento de este crimen que enluta a la comunidad artística guatemalteca.

Leonardo Lisandro, Maestro de vocación, artista y guía espiritual kaqchikel junto al Centro Cultural Sotz’il Jay,  fue  el promotor e investigador del arte prehispánico a través del teatro, la música, la danza kaqchikel y promotor ferviente del arte indígena nacional.

Al Maestro GUARCAX, nuestra admiración eterna.
CCMAA

LEONARDO LISANDRO GUARCAX